Con la del ex presidente peruano Alan García suman cinco las personas vinculadas a las investigaciones sobre sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en América Latina que se quitaron la vida o murieron en circunstancias no del todo aclaradas.

El ex mandatario decidió quitarse la vida el 17 de abril pasado, antes de ser detenido por integrantes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad, que estaban en la puerta de su domicilio cumpliendo una orden judicial de detención preventiva por 10 días. El equipo fiscal que investigaba en Perú las derivaciones de la operación Lava Jato había ordenado la detención preventiva de García por presuntos pagos irregulares en la construcción del Metro de Lima y por supuestos aportes de la constructora a su campaña para las elecciones de 2006. Otras cuatro personas —tres en Colombia y una en Brasil— casi todas figuras clave de las investigaciones que se desarrollan en sus países sobre el esquema de corrupción de Odebrecht, también murieron. El magistrado brasileño Teori Zavascki tenía 68 años cuando el helicóptero en el que viajaba junto a otras tres personas se desplomó en el océano, cerca de la localidad de Paraty, en el sudeste de Brasil, causando la muerte de los cuatro.

Era 20 de enero de 2017, y Zavascki, como encargado de supervisar las investigaciones que realizaba la justicia de su país ante el caso de corrupción de la estatal Petrobras, se aprontaba a decidir si reconocía como evidencia los testimonios de unos 80 ejecutivos de Odebrecht, empresa con la que la petrolera brasileña había realizado varios contratos. Hubo rumores sobre un posible atentado, y el hijo del juez, Francisco Zavascki, llegó a decir que su padre pudo haber sido asesinado para atrasar las investigaciones. “No puedo no pensar que no mandaron matar a mi padre”, escribió poco después del siniestro.

Tras dos años de investigaciones, la fiscalía archivó el caso el pasado mes de enero asegurando que no había indicios de homicidio y que se trató de un accidente causado por la fuerte lluvia que caía en Paraty cuando la avioneta intentaba aterrizar. En diciembre de 2018, el exsecretario de transparencia de la Presidencia de Colombia y excónsul de este país en Londres, Rafael Merchán, quien serviría como testigo en el caso de sobornos, se suicidó en su apartamento en Bogotá. Un juez había admitido a Merchán como testigo en la investigación contra el exdirector de la estatal Agencia Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade.