Pese a la relativa calma financiera, el año electoral que se abre no da lugar a pronósticos optimistas. Menos que menos con el actual plan de estabilización implementado por el Ejecutivo tras el acuerdo con el FMI, que apunta a contener el dólar y la inflación mediante un apretón monetario con tasas elevadas pero asfixia a la economía real. Así se desprende de las palabras de Victoria Giarrizzo.

—¿Qué puede pasar este año?
—Yo lo veo horrible. Las pymes la están pasando muy mal, la gente no consigue empleo. La inflación va a seguir subiendo porque hay un traslado de las subas mayoristas aún pendiente que es muy importante y se va a terminar de dar a lo largo del año. Yo la veo por lo menos en 35% sin sacudón cambiario. Si hay algún movimiento brusco en el dólar, los precios van a subir todavía más. Y hay que ver qué pasa con el tipo de cambio a partir de la tensión política. Por otro lado, el Gobierno no tiene una política para salir de la recesión, cuando debería apostar todo al crecimiento. Especula con que las exportaciones y el sector energético ayuden. Creo que 2019 va a ser un año de muchas tensiones. Veo difícil que la sociedad aguante un año más de recesión, cierre de empresas, problemas de empleo, suba de la pobreza. No podemos estar seis meses más sin crecer.