Quienes alguna vez visitaron la inmensidad helada de la Antártida no encuentran palabras para describir el caudal de emociones que la experiencia despierta. Adentrarse en ese territorio inhóspito, extremo y tan poco transitado para el hombre arroja una nueva dimensión en la propia vida. El destino atrae a turistas de todas partes del Planeta y para muchos es un viaje soñado, el viaje de sus días.

Como parte de esa fascinación internacional, la agencia EFE reveló que un vuelo de la aerolínea china Hainan Airlines aterrizó el pasado fin de semana en el continente,convirtiéndose en el primero de este país que llega allí, una muestra del interés del gigante asiático en impulsar el turismo a esa región. Según informó la televisión estatal china CCTV, el avión, con 22 pasajeros de nacionalidad china, despegó de Hong Kong, hizo escala en la ciudad surafricana de Ciudad del Cabo y finalmente llegó a un punto no precisado de la Antártida el sábado 16 de diciembre, después de más de 20 horas de vuelo total. China es ya la segunda principal fuente de turistas en la Antártida, sólo detrás de Estados Unidos.

Turismo bajo cero

Usuhaia es el punto de partida para la mayoría de los tours que salen hacia esas tierras blancas. La temporada es desde mediados de octubre a marzo/ abril. El perfil del viajero es de una edad promedio de 55/60 años y, en general, no se admiten menores de 14 años.

Según explica Alejandro Zambrano, Gerente de Ventas de Argentinian Explorer, hay dos formas de viajar. Una es por barco, navegando el Paso de Drake, un periplo que lleva dos días de ida y dos de vuelta, con una estadía allá de 5 o 6 días. Otra es con aerocruceros, desde Punta Arenas (Chile), que es lleva menos tiempo, pero es más caro, los vuelos tienen poca disponibilidad y a veces se cancelan por el clima. En el primer caso, los precios parten de u$s6900 (según el nivel de hotelería de las embarcaciones) y en el segundo de u$s14000 (la agencia no los comercializa).

Fotografi ar las colonias de más de 600000 pingüinos rey de las Islas Georgias del Sur o navegar por el Mar de Weddell (si no está congelado) para conocer al pingüino emperador son algunas de las paradas inolvidables. Algunas agencias, como Viajes a la Antártida, realizan bautismos en aguas heladas: son inmersiones brevísimas, de 15 segundos, todo un desafío. Otro de los atractivos es el cementerio de glaciares más grande del mundo, además de la posibilidad de conocer más de 200 especies de avifauna. No se visitan bases científicas.

“Es un mundo mágico, de ensueño. Es exótico y salvaje. Lo fantástico es el estado de la naturaleza, hay mucho viento a diferencia de lo que sucede en el Ártico. No está aún contaminado por la mano del hombre”, dice Zambrano que fue ya varias veces.

Por su parte, Joaquín Fava, socio de Viajes a la Antártida, agencia que está presente en Ushuaia hace casi una década, describe el viaje: “Volvés distinto internamente. Semejante inmensidad inhóspita te descongestiona la mente, te moviliza. Durante 10 días no tenés celulares, no te entran los mensajes. Es Calafate multiplicado por un millón.Hay gente que se comía el mundo y vuelve llorando de emoción”, dice. En la agencia los precios de los tours parten de u$s8000 pero hay ofertas de último minuto.

El número de visitantes a la Antártida alcanzó su máximo histórico (más de 46.000) en la temporada 2007-2008, aunque la crisis econó- mica global hizo que las cifras bajaran a partir de entonces y sólo se han recuperado en los últimos años.