Después de varios meses de oscuridad en todo el mundo, los clubes de jazz comienzan a ver lentamente algún rayo de luz.

Desde luego no en la Argentina, donde en la zona del AMBA rige una cuarentena estricta y no hay aprestos de show presenciales. Tampoco en los Estados Unidos, donde los locales más tradicionales del género sólo tienen permitido reunir a los músicos en el escenario pero sin público. Es decir, con show transmitido por streaming, en algunos casos contra el pago de una tarifa.

La apertura más contundente, en cambio, arranca por Europa, donde buena parte de las grandes ciudades ya están explorando el desconfinamiento casi total, con las debidas precauciones sanitarias.

En Madrid y Barcelona han picado en punta varios clubes. Entre ellos el tradicional Jamboree de la capital catalana, donde desde hace una semana se vienen presentando músicos locales como los que integran la celebrada Sant Andreu Jazz Band, una agrupación de jóvenes talentosos que dirige Joan Chamorro. Para los próximos días el Jamboree tiene en agenda al contrabajista argentino Horacio Fumero en dúo con el pianista Ignasi Terraza. El saxofonista Scott Hamilton tiene ya comprometidos cuatro pases a mediados de agosto.

El Café Central, clásico reducto madrileño, reabrió el 1° de julio y para la semana próxima anuncia la actuación del saxofonista Perico Sambeat.

París se suma de manera entusiasta al operativo retorno. El local Sunset-Sunside, uno de los más frecuentados de esa ciudad, se animó a programar una nueva edición del Festival Pianissimo, que tendrá lugar entre el 1° de julio y el 23 de agosto y que sumará presentaciones de algunos de los más cotizados pianistas europeos. Entre ellos Jacky Terrasson, Alain Jean Marie, Giovanni Mirabassi, Fred Nardin, Laurent de Wilde, Paul Lay y Yonathan Avishai. Otro club convocante de la capital francesa, Duc des Lombards, también reabrió en julio con una programación que incluye al trío del pianista Antonio Farao y al dúo del trompetista Stéphane Kerecki y el pianista Thomas Enhco.

Roma no se queda atrás y la movida se concentra en la Casa del Jazz, un extraordinario lugar que desarrolla su actividad con el apoyo de la Fundación Música por Roma. Por allí pasarán los principales músicos italianos, con eventos que se transmitirán también por streaming. En materia de festivales, quedó definido ya que uno de los más convocantes de Europa, el de Umbría, pasará directamente al año próximo, con artistas ya asegurados como Joshua Redman, Brad Mehldau, Wynton Marsalis, Chick Corea y Stefano Bollani.

Mientras esto ocurre en Europa en Nueva York hay reclamos por la dispar situación de bares y restaurantes. Muchos de ellos pueden abrir sólo con mesas en la calle, lo cual no aplica a los clubes de jazz, que a menudo se asientan en sótanos o primeras plantas. El Village Vanguard resolvió emitir shows desde su escenario para ver online aplicando una tarifa. Otros, como Smalls, también en el Village, hacen lo propio pero sin costo, ya que lograron financiamiento vía sponsors. Por allí desfilarán en los próximos días Dave Liebman, Sullivan Fortner y Lew Tabackin.

En Buenos Aires, por ahora, habrá que esperar.

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Eduardo De Simone

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