Así como el año pasado, decenas de empresarios, funcionarios de organismos nacionales, legisladores, integrantes de organizaciones cannábicas, especialistas en derecho, economía y género del cannabis se reunieron para celebrar el II Congreso Internacional de Cannabis y Cáñamo, en donde pidieron por la regulación del cannabis de uso adulto y, aunque destacaron los avances en materia normativa, marcaron que todavía queda mucho por hacer en regulaciones.

En un Salón Auditorio de la Cámara de la Mediana Empresa (CAME) colmado, el Leandro Ayala, presidente de la Confederación Cannábica Argentina -organizadora de la actividad- destacó la importancia de la Ley 27.669 y pidió una regulación del cannabis de uso adulto que permita ampliar la generación de fuentes de trabajo e impulsar la actividad económica.

“Se ha colocado la piedra basal para poner en marcha la construcción de un proyecto cannábico en la Argentina, de un modelo productivo con valor agregado, con trabajo calificado, que muestra a las claras que no existe contradicción entre el agro y la industria, que la fusión y el trabajo conjunto de ambos sectores es una de las claves para transformar nuestro país”, remarcó Ayala.

Ley industrial del cannabis

“Queremos seguir trabajando, codo a codo, en la reglamentación de la ley y poner a disposición todos nuestros conocimientos, historia y energía para colaborar, asimismo, en la integración de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal”, sostuvo Ayala.

En esta línea se expresó también la diputada nacional del Frente de Todos, Mara Brawer: “Son muchísimos los usos del cáñamo y con esta ley se abren camino para las PyMEs y las economías regionales”, destacó, en referencia al espíritu y el alcance de la Ley 27.669.

Leandro Ayala llamó a trabajar "codo a codo" en la industria

Durante el primer panel, hizo un párrafo aparte sobre la reglamentación de la Ley 27.669, demorada por los cambios de funcionarios en el Ministerio de Desarrollo Productivo. “La reglamentación va a priorizar las pequeñas empresas, las cooperativas y las economías regionales, para generar puestos de trabajo en las localidades y que los argentinos sigan viviendo en sus lugares, desarrollar la industria nacional y sustituir importaciones”, aseguró.

“Queremos seguir trabajando, codo a codo, en la reglamentación de la ley y poner a disposición todos nuestros conocimientos, historia y energía para colaborar, asimismo, en la integración de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal”, declaró Ayala. 

Argentina, frente a una oportunidad única

Al igual que el año pasado, los especialistas resaltaron la oportunidad que ofrece el cannabis a la industria Argentina. Mike Bifari, investigador y desarrollador de la industria del cannabis, dijo que el potencial del país radica en “sus estaciones bien marcadas, algo muy apto para la producción de cáñamo, a diferencia de Colombia, que con sus doce horas de luz y 12 de oscuridad es mejor para el cannabis medicinal”.

De hecho, Henry Muñoz, abogado y empresario del cannabis colombiano, pronosticó: “ Argentina va a ser un líder, que está llamado a ser reconocido dentro de Latinoamérica”.

Es el segundo año que se celebra el Congreso Internacional de Cannabis y Cáñamo

Según estimó New Frontier Data en 2021, la industria del cannabis podría generar al menos 1.100 millones de dólares en los próximos años. “Las inversiones tienen que salir del mercado interno, de los pueblos uniéndose en cooperativas agrarias y PyMEs”, continuó Bifari, y concluyó: “Se pueden hacer muchas inversiones con esta planta maravillosa”.

En el evento también disertó el presidente de la Cámara de Cannabis Fueguina, Martín Ariznabarreta, que aseguró que está "convencido de que el turismo cannábico es parte de la industria cannábica". "Para eso tenemos hotelería, gastronomía, logística y el punto más austral en la isla más linda del mundo", recalcó.

La necesidad de regulaciones en el cannabis

Pese a los avances, todavía queda mucho camino por recorrer. El abogado Piero Liebman, especialista en cannabis y cáñamo, pidió una regulación que “acompañe a los pequeños productores”, y enfatizó que deben ser trabajadores con derechos garantizados ya que han sido quienes desarrollaron el conocimiento sobre cultivo en todo este tiempo.

“Necesitamos un marco regulatorio para la cadena de valor productiva del cannabis, que ya existe y viene funcionando hace muchos años con desarrollos y abasteciendo necesidades medicinales. Es una manera de capitalizar su conocimiento y también es un acto de soberanía que nos va a generar posibilidades a la hora de abrirnos al mundo”, agregó.

Los asistentes remarcaron la necesidad de un marco regulatorio

Por su parte, Alejandro Oviedo, oriundo de Bariloche y vicepresidente de la Cámara Empresarial de Grows Argentinos (CamEG), recientemente creada, reclamó que la reglamentación se haga “lo antes posible y con un enfoque de ayudar y generar todo lo necesario para que las PyMEs”. “Desde CamEG vemos que existe la necesidad de que los productores de pequeña escala tengan las mismas posibilidades que los grandes”, agregó.

“Defendemos el rol del Estado regulando el uso medicinal para garantizar la trazabilidad de semillas porque hay patologías que necesitan determinados tipos de semillas”, puntualizó Mara Brawer.

Por todo esto, Ayala convocó a “seguir consolidando este sendero de crecimiento y avanzar en la configuración y aprobación de un marco normativo para el desarrollo del cannabis recreativo en el país”.