China anunció este jueves que aumentará un 40% la producción nacional de soja en los próximos cuatros años, en busca de impulsar la autosuficiencia en materia de granos. Según un documento del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales, el país que gobierna Xi Jinping apunta a producir alrededor de 23 millones de toneladas de soja para 2025, a diferencia de las 16,4 millones que produce actualmente. 

En 2021, China importó más de 100 millones de toneladas de soja desde Estados Unidos, Brasil y Argentina, los principales productores a nivel mundial. Según informó South China Morning Post (SCMP), las importaciones de soja no son únicamente un asunto económico, sino también geopolítico. Entre las tensiones políticas con Estados Unidos y Australia y las fallas en la cadena de suministro mundial provocadas por la pandemia del coronavirus (Covid-19), producir soja en territorio nacional es uno de los objetivos centrales del plan quinquenal chino.

“La consideración general para el próximo año es estabilizar el suministro interno de granos y la producción de maíz, al mismo tiempo que se expande la producción de soja y cultivos oleaginosos”, dijo el lunes el ministro de Agricultura, Tang Renjian, en una entrevista con el Diario Económico oficial. En este sentido, el ministerio aclaró hoy que " China depende del mercado mundial para el 85% de su demanda de soja y los orígenes de las importaciones están muy concentrados".

El grano de soja es el tercer producto en el orden de importancia

¿Cómo planea China la autosuficiencia? El gobierno extenderá el cultivo intercalado de maíz y soja, que utiliza las tierras de cultivo de manera más eficiente y puede facilitar la mecanización. Sin embargo, el mayor potencial de crecimiento provendrá de la mejora de las semillas y el rendimiento por unidad. “Todavía hay brechas relativamente grandes con los países desarrollados en términos de rendimiento por unidad de maíz, soja y otras variedades”, reseñó Renjian.

Estos objetivos no son nuevos, sino que ya desde 2019 el Partido Comunista fomenta el cultivo de soja, y estableció un plan para revitalizar la producción nacional. En 2021, sin embargo, ese objetivo fracasó, ya que cayó un 16 % respecto al año anterior, porque algunos agricultores abandonaron el cultivo de la oleaginosa y recurrieron a cultivos más rentables como el maíz.

La soja de Argentina a China, una relación comercial de larga data

Argentina es el tercer productor de soja a nivel mundial, entre 30 y 40 millones de toneladas anuales. Por delante tiene a Estados Unidos y Brasil, que producen alrededor de 140 millones de toneladas de soja por año, mientras que Paraguay, en cuarto lugar, produce unas 15 millones de toneladas. 

China compra una gran cantidad de porotos de soja para alimentar a sus animales, pero también importa harina y aceite de soja, productos de un valor muy superior al grano. De aumentar su producción a 23 millones de toneladas anuales, comprendería menos del 20% de la producción mundial. De esta manera, las exportaciones argentinas no se verían afectadas por este cambio de política chino.

“El comercio de soja, por ejemplo, está estrechamente relacionado con factores políticos y relaciones diplomáticas”, dijo en una nota de investigación el analista Tian Yaxiong, de China Futures Co., a SCMP. “Reducir la dependencia (extranjera) puede ayudar a recuperar la iniciativa en las negociaciones comerciales”, agregó.

Los esfuerzos de Pekín para mejorar la resiliencia del suministro de granos son una respuesta directa a los cambios en el comercio mundial. Pero aún queda trabajo por hacer, según los analistas. “Podría haber más apoyo político para que las regiones del noreste de China cultiven cultivos oleaginosos”, dijo Tian.