El precio promedio de la carne vacuna en las carnicerías registró una baja de 2,3%, de acuerdo a un informe elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Según la entidad, el asado “no tiene en estos momentos mucha demanda por la problemática derivada de la pandemia”, con una rebaja del 1,4% en súper e hipermercados, donde se pueden conseguir ofertas de $230 a $250 el kilo.

Mientras la demanda de los cortes "parrilleros" está planchada, y se vende poco asado, matambre y vacio, las preferencias se perfilan hacia milanesas y cortes para guisos. Mas olla que parrilla es el tema.

El valor promedio se ubicó en $386,9 por kilo y los precios más económicos se consiguen en puntos de venta del Gran Buenos Aires Sur, en donde los valores disminuyeron hasta un 4,6%. El relevamiento se llevó a cabo en 60 puntos de venta y en precios online de Coto, Walmart, Carrefour, Vea, Disco y Jumbo.

En un escenario de dispersión de precios en todos los eslabones de la economía, los valores minoristas de la carne varían de acuerdo a la distribución geográfica dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). De esta manera y mientras en Capital Federal el valor promedio se ubica sobre los $429,10, en GBA Norte son de $385,82, en GBA Oeste $373,73 y en GBA sur $369,07.

“En el Gran Buenos Aires Sur es donde se encuentra en estos momentos la carne más barata del AMBA”, remarcaron desde el Ipcva. En esta zona, también señalaron que hay cortes que bajan sus valores a un ritmo más acelerado y entre ellos se encuentran la carnaza común (-2,5 %), el bife ancho (-2,8 %) y el bife angosto (-2,8 %).

Otro de los datos que surge del monitoreo es que los supermercados venden carne más barata en relación a las carnicerías. Mientras el promedio de mayo en carnicerías es de $386,9 por kilo, en las grandes superficies (en modalidad online) es de $367,3. En estos puntos de ventas, aparecen bajas significativas en el caso del roast beef (-15,3 %), la paleta (-8,7 %) y el osobuco (-7,2%). 

De la mano de los cambios en los hábitos alimenticios, esta  rebaja en los precios encuentra su contraparte en la mayor demanda de cortes para guisos.