El complejo agroindustrial aportó 472.141 millones de pesos en el primer semestre del año en el rubro derechos de exportación –equivalentes 4.169 millones de dólares- según estimaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Esta cifra representa el 8,6% de la recaudación total de la Administración General de Ingresos Públicos ( AFIP) y en comparación al mismo período de 2020 aumentó un 189%. Para el segundo semestre del año, se espera una recaudación de 378.329 millones de pesos en este concepto. Para todo el año, se prevé que los ingresos para el Gobierno en derechos de exportación asciendan a 830.182 millones de pesos, un 212% más en relación a 2020.

Al momento de explicar este incremento en los ingresos fiscales, los principales motivos radican en la suba de los precios internacionales de los principales productos argentinos y el mayor volumen de ventas de granos y subproductos. En el primer semestre del año, y de acuerdo a estadísticas de Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), la liquidación de divisas en los primeros seis meses del año superó los 20.000 millones de dólares.

Los ingresos por derechos de exportación, como proporción del total recaudado por AFIP creció un 3,8% en relación al año anterior y fue la mayor contribución en este rubro desde 2012. Al medir el aporte que realizó cada cadena de valor en este período, el complejo soja fue el que más aportó a la recaudación fiscal, con 353.414 millones de pesos, equivalentes al 75% de los ingresos generados por las retenciones.

Esta cadena de valor traccionó fuerte en los ingresos al fisco, con despachos que se cuadriplicaron en volumen en granos y se duplicaron en aceite y harina. El dato a tener en cuenta es el incremento en los precios de exportación para este complejo. En poroto, en un año pasó de 330 dólares la tonelada a 522 dólares; en harina de 320 dólares la tonelada a 395 dólares y el aceite de 699 dólares a 1.394  dólares la tonelada.  El complejo maíz se ubicó en segundo lugar y con ingresos por 68.688 millones de pesos representó el 15% del total recaudado por AFIP, mientras que el trigo aportó 21.315 millones de pesos, equivalente al 5% del total.

Al medir por volumen de despachos, también se perciben con claridad las diferencias. En el primer semestre de 2020, se registraron ventas externas por 8 millones de toneladas de harina; 1,5 millones de toneladas de aceite y 400.000 toneladas de grano. En los primeros seis meses de 2021, en tanto, se registraron operaciones de venta al exterior por 15 millones de toneladas de harina; 3,2 millones de toneladas de aceite y 3 millones de toneladas de poroto. El maíz exhibe un comportamiento similar, con 8 millones de toneladas en el primer semestre de 2020 y 25 millones de toneladas este año.

Las primeras estimaciones de producción para la campaña 2021/2022 anticiparon un incremento en el área de siembra en los principales cultivos, sobre todo en cereales. En este contexto, la BCR proyectó, en base al promedio de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de los últimos cinco años, que en el segundo semestre del año el Estado recaudará 378.329 millones de pesos, un 117% más en la comparación interanual.

Este escenario de liquidación de divisas se contrapone a la visión de algunos analistas del sector. Tal como anticipó este medio, la incertidumbre electoral y las tensiones cambiarias podrían llevar a los productores a ralentizar sus ventas de granos hasta fin de año, situación que podría impactar de lleno en las arcas fiscales.

Según el consultor Pablo Adreani, en el complejo agroexportador argentino generó divisas por 6.928 millones de dólares, entre los meses de septiembre y diciembre. Para el mismo lapso de este año, proyectó que el ingreso se ubicará en el orden de los 2.225 millones de dólares, a partir de una decisión de los productores de frenar sus entregas de granos.