La nueva disposición del Banco Central en materia de acceso al mercado de cambios por parte de las empresas importadoras de insumos pone en duda la cosecha récord de trigo para la presente campaña, que también tendrá un impacto directo en el uso de fertilizantes. Con el trigo lanzado a fondo en medio de proyecciones récord, la medida generó un fuerte malestar entre quienes importan insumos como fertilizantes y acusaron al BCRA de restringir la importación de estos productos. Por su parte, la autoridad monetaria negó que existan estas limitaciones.

De acuerdo a estadísticas de Fertilizar, entidad que nuclea a las empresas del rubro fertilizante a nivel nacional, el consumo de fertilizantes en 2019 cerró con un récord de 4,6 millones de toneladas, de las cuales el 33% se destinaron a trigo. Esta cifra representó un crecimiento del 8% en relación al año anterior.

El inicio de la campaña triguera 2020/21 encontró tanto al sector productivo como a las autoridades del Ministerio de Agricultura entusiasmados con las muy buenas proyecciones para el cereal, con un área de siembra estimada de 7 millones de hectáreas y una producción que –de no mediar incidencias climáticas- se ubicará en las 22 millones de toneladas. En este escenario, uno de los factores claves es el uso de un paquete tecnológico de punta al momento de sembrar el cultivo, en donde los fertilizantes juegan un papel central.

Según datos de Fertilizar, el 66% de los fertilizantes que se utilizan en Argentina son importados y este dato preocupa a la hora de analizar la medida recientemente dispuesta por el Banco Central. Desde la Asociación Argentina de Trigo (Argentrigo) manifestaron su inquietud y advirtieron por algunas ventas que se han paralizado. El presidente de la entidad, Miguel Cané, explicó a BAE Negocios que más allá de la incertidumbre, “están esperando a que esto salga reglamentado”.

El directivo sostuvo que de confirmarse esta situación, los fertilizantes aumentarán de precio, se perderá la relación favorable entre insumo y producto que se registró durante la pre-campaña y con menos tecnología en los esquemas productivos, habría una merma en los rindes de cosecha.

Desde la industria del fertilizante comparten algunas de estas dudas, pero ante una consulta de este medio aclararon que por el momento las ventas no se encuentran paralizadas y argumentan que es una situación que se tiene que aclarar. “Es insostenible mantener la letra chica”, reconoció una fuente que conoce al detalle el negocio, en referencia a la Comunicación A 7030 emitida por el Banco Central.  Esta fuente también adelantó que en 2020 se anticiparon una gran cantidad de compras en fertilizantes, impulsada por la leve baja de precios en estos insumos.

En tanto, desde el Banco Central negaron que la medida represente una limitación para importar, porque no existen cupos o Declaraciones Juradas y el actual régimen de importación no sufre ningún tipo de alteración.