Las menores ventas del complejo sojero en 2020, sobre todo en el tramo final del año, permitieron a las exportaciones de maíz superar por primera vez las ventas conjuntas del poroto de soja y sus derivados. Según estimó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las exportaciones del cereal acumuladas al 25 de noviembre eran de 32,1 millones de toneladas, mientras que las de la oleaginosa sumaban 28,8 millones de toneladas.

Las medidas del Gobierno para impulsar las ventas de soja y el buen escenario de precios internacionales no fueron suficientes para estimular las operaciones comerciales, que según estimaciones privadas cerrarán el mes con un ingreso de divisas cercano a los USD900 millones. A partir del 1 de diciembre, los derechos de exportación del complejo sojero ingresan en último mes de rebaja temporal, y a partir de 2021 volverán al 33% que rigió hasta septiembre, pero con un diferencial de 3% a favor de los subproductos, que quedarán en 30%.

Así, el gran ganador es el maíz, que a un mes de cerrar el año aventaja en más de 3 millones de toneladas a las ventas totales del complejo sojero, a pesar de que el crecimiento interanual del cereal es de apenas 350.000 toneladas. De acuerdo a la entidad bursátil rosarina, los dos principales motivos para explicar esta tendencia radican en el elevado ritmo de los envíos en el inicio del año y las mejoras productivas que el cultivo exhibe en Argentina.

Otro dato que permite certificar el buen momento del cereal es la evolución de las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE), que a esta altura del año mantienen una tendencia positiva. Según la BCR, los exportadores compraron –al 24 de noviembre- más de 7 millones de toneladas de la campaña 2020/21.

La evolución de los precios en los dos cultivos fue dispar. En el último mes la cotización de la soja aumentó 12% y pasó de USD386 la tonelada a USD435 la semana pasada. Por el lado del maíz, la suba en este período fue del 5,7% al pasar de USD156 la tonelada a USD165,3. Si bien el cereal copia la tendencia alcista de la soja, en este caso registró un comportamiento más volátil en comparación con la oleaginosa y alternó ruedas con subas fuertes y caídas en precios moderadas. Para la cosecha gruesa, las estimaciones privadas indican una producción de maíz de 50 millones de toneladas, mientras que en soja se espera un volumen de 48 millones.