El Gobierno nacional busca incrementar la productividad ganadera, con una actividad que si bien muestra números positivos en rubros como faena, consumo y exportación, no logra repuntar en índices claves como el porcentaje de destete y preñez, que se mantienen en cifras similares desde hace décadas.

En plena pandemia de COVID, y según expresó en diálogo con BAE Negocios el subsecretario de Ganadería nacional, José María Romero, la industria frigorífica trabaja con normalidad gracias a la aplicación de los protocolos de seguridad y sostuvo que "Argentina tuvo un comportamiento ejemplar en sus casi 400 plantas". En este escenario complejo, el funcionario destacó que en mayo, se registró un aumento en el consumo de carnes, que entre bovina, aviar y porcina suman 114 kilos anuales por habitante y aumentaron un 12%.

Pero más allá de estas cifras, el Ministerio de Agricultura busca la forma de mejorar índices productivos en la ganadería bovina, que no mueven la aguja desde hace décadas. Un emblema de esta situación es la tasa de destete, que a nivel nacional promedia el 63,5%. "De cada 10 vacas, 3 no producen terneros, y en Argentina hay 9 millones de vientres no productivos", sostuvo.

Con solo mejorar esta tasa en un 7% en el segmento de productores de 125 a 600 cabezas, que según el subsecretario tienen en sus campos el 25% de los vientres, se lograrían 384.000 terneros adicionales y un aumento de 100.000 toneladas en el saldo exportable. En 2019 se vendieron al exterior 840.000 toneladas.

De la mano del Plan Nacional de Productividad Ganadera, el objetivo será mejorar estos parámetros, para incrementar la producción con el actual rodeo disponible. En países productores como Australia y Estados Unidos, el porcentaje de destete se ubica en 72% y 88%, según señaló Romero.

Con respecto a las proyecciones para el mercado externo y con un mercado europeo que se encuentra virtualmente paralizado, Romero señaló que China no solo representa una gran oportunidad para la carne bovina -destino excluyente de los frigoríficos argentinos- sino que hay que prestar atención a las inversiones que el gigante asiático proyecta para nuestro país.

En este sentido, remarcó que con un desembolso cercano a los USD5.000 millones (que sería el 10% de las inversiones totales) la matriz productiva de esta cadena cambiará de manera radical y se generaría un saldo exportable cercano a las 900.000 toneladas. En la actualidad, Argentina exporta unas 30.000 toneladas anuales.