La producción de soja argentina caerá en 4 millones de toneladas, de acuerdo a estimaciones privadas. De cara al inicio de la cosecha gruesa, el clima juega su partido y la falta de lluvias en las principales regiones productivas tendrá un fuerte impacto negativo en el ingreso de divisas.

Este dato se conoce tras el informe del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos, por sus siglas en inglés), que además de anticipar una caída de 500.000 toneladas en nuestro país, proyectó un crecimiento de 1 millón de toneladas en Brasil. Los mercados reaccionaron a la baja y la cotización de la oleaginosa en Chicago cayó unos 15 dólares la tonelada, pero de continuar la seca en Argentina y la cosecha en Brasil se retrase por el exceso de lluvias, retomará el sendero alcista.

Precio de la soja

Mientras se conocen estas proyecciones, el precio de la soja en las terminales rosarinas cayó y se está pagando 29.870 pesos la tonelada. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la persistencia de la sequía recortará la producción de soja, que pasará de 49 millones de toneladas a 45 millones. Este panorama es similar al que se vivió en la campaña 2017/18, cuando la sequía demolió al cultivo, con una producción de 37 millones de toneladas, de acuerdo a estadísticas oficiales. A valores actuales, el ingreso de dólares de la cosecha de soja caería en 2.000 millones de dólares.

Luego de las lluvias de febrero, la bolsa rosarina aumentó las proyecciones del cultivo a 49 millones de toneladas, siempre con la incógnita sobre el efecto del clima. Con el actual escenario climático, remarcaron que “soja volvió a sufrir un revés en las condiciones climáticas y afrontó condiciones extremadamente secas”.

Ante este panorama, los cultivos de segunda fueron los más afectados y la BCR advirtió que por la falta de agua se perderán se perderán 850.000 hectáreas, sobre un total de 5,3 millones de hectáreas de oleaginosa de segunda. “La caída de rindes se hace sentir sobre los promedios, sobre todo en la franja este de Argentina”, remarcaron. A la hora de evaluar el nivel de rendimeientos a nivel nacional, el cultivo se ubicaría en un promedio de 2.750 kilos por hectárea, que en relación a la campaña anterior estarán unos 200 kilos por debajo.  Las provincias más afectadas por esta situación son Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa.

A nivel provincial, la soja en Santa Fe perdería 430 kilos por hectárea, que al momento de la cosecha representará una merma de 1,6 millones de toneladas. En territorio bonaerense, será de 360 kilos por hectárea, con pérdidas de hasta 2,5 millones de toneladas, mientras que en Entre Ríos y La Pampa, el nivel de caída será de 340 kilos y 370 kilos por hectárea, respectivamente.