El precio internacional del trigo registró una suba a partir de datos alcistas del mercado internacional, mientras la soja sufrió un derrumbe tras conocerse un aumento en los stocks norteamericanos de la oleaginosa. Esta situación se presenta en un contexto favorable para el cultivo en Argentina, tanto a nivel productivo como en volumen de operatoria comercial. Los exportadores tomaron nota de esta situación y apretaron el acelerador al momento de hacerse de materia prima. Según el Ministerio de Agricultura, la industria compró hasta el 22 de septiembre 6,97 millones de toneladas, un 39% más en relación al mismo período de 2020.

El último informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) fortaleció al negocio del trigo y generó bajas en la soja. El organismo proyectó que los stocks norteamericanos del cereal son los más bajos desde 2002, mientras que para la oleaginosa las estimaciones fueron por encima de las expectivas, situación que generó caídas en las pizarras de Chicago.

En la previa al informe, los operadores del negocio esperaban un promedio de stocsk finales de 50,4 millones de toneladas. El USDA sorprendió con 48,44 millones de toneladas, un recorte de 2 millones de toneladas. Las razones deben buscarse en el recorte de la cosecha en los principales países productores del hemisferio norte, como Estados Unidos, Canadá, Francia y Rusia. En septembre del año pasado, el organismo norteamericano informó volúmenes por 58,7 millones de toneladas.

La noticia se trasladó con velocidad a las pizarras intercionales, que cerraron cotizaciones al ritmo de esta publicación. El contrato Diciembre 2021 avanzó 5,60 dólares y cerró en 266,58 dólares la tonelada, mientras que la posición Marzo 2022 finalizó la rueda comercial en 270,1 dólares.

El partido de este cultivo ya empezó a jugarse en el norte argentino, con la cosecha de los primeros lotes del cereal. Los primeros rindes se ubican entre 500 y 2.000 kilos por hectáreas, por debajo de los promedios nacionales. Mas allá de estos primeros datos, se espera una cosecha 2021/2022 que superará las 20 millones de toneladas, de no mediar incidencias climáticas.

En soja, los privados anticiparon reservas de granos por 4,74 millones de toneladas, pero el USDA finalmente anunció 6,97 millones de toneladas. Al igual que en trigo, el mercado absorbió rápido la información y se generó un desplome generalizado en las cotizaciones. Para los contratos Noviembre 2021, los precios cayeron 10,29 dólares y la oleaginosa cerró en 461,5 dólares por tonelada.

Los subproductos sojeros presentaron un comportamiento dispar, porque el el aceite subió 22,27 dólares hasta los 1.296,08 dólares la tonelada, mientras que la harina retrocedió 13,12 dólares para concluir la jornada a 59,57 dólares la tonelada. A nivel productivo, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), proyectó para esta campaña una superficie implantada de 16,7 millones de hectáreas, con un volumen cosechado de 44 millones de toneladas.

El maíz también atravesó un panorama similar a la soja, ante la suba de existencias del grano amarillo en Estados Unidos. El cereal en Chicago cerró en cerró a 211,31 dólares la tonelada, una baja de 0,89 dólares en relación a la rueda comercial previa.