Senasa finalizó la emergencia fitosanitaria por la mosca de los frutos en Mendoza
El organismo tomó la decisión luego de dos ciclos teóricos sin detección del insecto que puede provocar la pudrición de más de 250 especies vegetales
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) declaró la finalización del estado de emergencia fitosanitaria por la plaga de la mosca de los frutos o mosca del Mediterráneo en el departamento mendocino de Tupungato, luego de dos ciclos teóricos sin detección de especímenes que son considerados nocivos para la producción de frutales y hortalizas.
La medida se plasmó en la resolución 941/2025, publicada hoy en el Boletín Oficial, por la que se abrogó la 154 del 10 de marzo, que declaró la emergencia en la superficie comprendida dentro del círculo de 7,2 kilómetros de radio desde el sitio donde se produjo la detección de la plaga en el distrito La Arboleda de Tupungato.
Hace nueve meses
La plaga había sido detectada el 28 de febrero de este año y por tal razón comenzaron a aplicarse “todas las medidas fitosanitarias correspondientes”, se señaló en los considerandos de la resolución.
Al respecto, la resolución 152/2006 estableció que “si no se detectan nuevos ejemplares de Mosca de los Frutos en el área de trabajo definida y se cumplen 2 ciclos teóricos del insecto luego de la última captura verificada, se podrá definir la ausencia de plaga en el área, declarándose la finalización de las actividades emprendidas”.
Precisamente, el 2 de diciembre se cumplieron los dos ciclos teóricos mencionados, sin registro de nuevas detecciones en la red de trampeo y muestreo.
Perjuicios económicos
Según el Senasa, la mosca de los frutos “es considerada una de las plagas de mayor importancia económica para la producción frutihortícola de la Argentina, debido a los daños que produce en la fruta y a las mermas económicas asociadas".
Por su parte, el Iscamen (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza) advirtió que “es considerada mundialmente como una de las plagas agrícolas más dañinas para los frutales y hortalizas, capaz de atacar a más de 250 especies vegetales”.
“En estado de larva o gusano se alimenta de la pulpa de la fruta, provocando su pudrición y destrucción”, describió.

