Alberto Fernández aseguró que respeta la decisión de la Selección de no ir a Casa Rosada
El Presidente destacó los festejos de ayer y afirmó que respeta que los jugadores no hayan ido a la Casa de Gobierno. Se definió como “el Presidente de las tres copas” tras el triunfo de la Selección
El presidente Alberto Fernández aseguró este miércoles que no está ofendido por la decisión tomada por parte de la Selección argentina de no aceptar la invitación a la Casa Rosada para coronar los festejos en el país e indicó que "sabía que los jugadores tenían un nivel de agotamiento muy grande y querían una celebración relativamente breve".
El jefe de Estado afirmó que le hizo saber a la AFA que "si ellos querían, tenían la Casa Rosada a disposición de los jugadores, pero ellos eligieron otra cosa" porque, según trascendió, los jugadores no querían mezclar el fútbol con la política.
En una entrevista radial en Radio con Vos, Fernández aclaró que la invitación a la casa de Gobierno era institucional, sin una intención partidaria. También aseguró que la Selección argentina campeona del mundo es “de todos, no del Frente de Todos, ni de la oposición”, a la vez que indicó que el principal objetivo de la invitación era que los jugadores recibieran “el cariño y la alegría del pueblo”.
El primer mandatario consideró que las celebraciones fueron “una fiesta popular como nunca vimos en la Argentina”. "El homenajeado no era el presidente, sino los jugadores", remarcó, y destacó que el festejo "se hizo todo en clima de mucha tranquilidad, armonía y paz; no hubo excesos ni abusos".
Mirá toda la cobertura de los festejos y el Mundial Qatar 2022También se definió como “el Presidente de las tres copas” en alusión a las victorias en la Copa América, la Finalíssima contra Italia y “además soy el Presidente desde Néstor hasta acá que hizo crecer a Argentina durante tres años consecutivos en el medio de todos los que nos pasó”.
Al mismo tiempo, aseguró que “si los jugadores no pudieron llegar a la autopista 25 de Mayo para saludar, puede ser una frustración que vive la AFA y la Selección. Pero si uno mira la alegría que hubo en la calle, el objetivo estuvo cumplido”.
Este martes, el Gobierno preparó un operativo de seguridad coordinado entre Ciudad, Provincia y Nación para garantizar que la gente pudiera saludar a los campeones del mundo en un recorrido que comenzó en el predio de la AFA ubicado en Ezeiza y que seguiría por la Autopista Ricchieri, Avenida de Mayo y finalizaría en la 9 de Julio.
Sin embargo, el viaje tuvo que ser interrumpido por la impresionante cantidad de gente: a pesar de que estuvieron unas cinco horas en el micro, apenas avanzaron unos kilómetros y nunca llegaron a la Ciudad de Buenos Aires. Se estima que había entre 4 y 6 millones de personas en la calle, la mayor movilización deportiva en la historia del mundo.
El plantel tuvo que volver a la AFA en helicópteros desde Parque Roca. Esta decisión produjo un cruce entre el presidente de la Asociación Argentina de Fútbol, Claudio "Chiqui" Tapia, y el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández.
Desde un principio se barajó la posibilidad de que el plantel aceptase la invitación del Presidente, como sucedió en 1978 y 1986 o en 1990 cuando Argentina fue subcampeón. Incluso hubo jugadores que querían asistir. De todas formas, el Presidente se mostró contento: “Si la decisión estuvo vinculada a no involucrar el fútbol con la política, me encanta estar haciendo escuela”.
Esto último hace referencia al rechazo de Alberto Fernández a la invitación de la FIFA y del mismo presidente de Francia, Emmanuel Macron de asistir a la final de la Copa del Mundo, por no querer mezclar fútbol con política porque "el Gobierno no se mete con lo que están llevando los jugadores".
Fernández planteó que lo que él quería era que los jugadores ”vieran y recibieran la alegría del pueblo y se reconfortaran con el cariño" y aseguró: "Eso lo logré". Al mismo tiempo, arrojó que "para ver o hablar con Messi o Scaloni habrá tiempo, pero ahora el tiempo es de ellos".