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Asado al horno: los 7 secretos para que salga igual de rico que a la parrilla

El ritual del asado puede ser disfrutado aunque no se tenga parrilla. Trucos para que la carne quede tierna y sabrosa

Muchos se preguntan cómo cocinar un asado al horno sin perder el sabor y la jugosidad de la parrilla. Aunque pueda parecer un desafío, con algunos trucos y consejos, es posible lograr una carne tierna y llena de sabor, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión.

Para un asado al horno bien hecho, se recomienda elegir cortes como tira de asado, vacío o tapa de asado, aunque también se pueden usar piezas de cerdo. Además, no pueden faltar los clásicos embutidos como chorizos y morcillas. Para acompañar, una excelente opción es sumar verduras como papas, cebollas, morrones y zanahorias, que aportan más sabor y textura al plato.

 

Esto es lo que tenés que hacer para cocinar un asado al horno rico y tierno Elegir cortes grandes ayuda a mantener la jugosidad y permite seleccionar el punto de cocción ideal.   El adobo es clave para potenciar el sabor y la textura, ya sea en el horno o la parrilla. Nunca cocinar carne congelada, ya que puede quedar dura; es mejor descongelarla en la heladera de un día para el otro.   Cocinar a temperatura media evita que la carne se endurezca y permite una cocción pareja.   Aprovechar los jugos de cocción para salsas o guarniciones le suma sabor extra al plato.
 Animate a hacer carne al horno.
Otros tips y consejos infaltables para hacer un asado al horno Precalentar el horno antes de cocinar evita que la carne tarde más en sellarse y pierda jugosidad. Dejar la carne a temperatura ambiente por dos horas antes de cocinarla ayuda a que salga más tierna y jugosa. Secar la carne con papel absorbente no es obligatorio, pero puede mejorar la textura al sellarla. Si la carne tiene hueso, debe cocinarse primero de ese lado para garantizar una cocción pareja y tierna. Cuando el corte tiene grasa, debe colocarse con el lado graso hacia arriba para que mantenga su sabor y jugosidad. Sellar la carne al horno a temperatura máxima entre 5 y 10 minutos ayuda a dorarla y conservar sus jugos. Cocinar a 180°C el resto del tiempo permite una cocción pareja y mantiene la carne tierna. No pinchar, cortar ni aplastar la carne mientras se cocina para evitar que pierda sus jugos. ¿Cuándo sé si la carne al horno está lista?

Después del tiempo de cocción, se debe pinchar la carne en el centro (solo esta vez) para verificar el color del jugo. Si es rojizo, aún le falta cocción y necesita más tiempo. Si es rosado, está en su punto medio, y si es transparente, significa que ya está bien cocida y lista para servir.  

Una vez fuera del horno, es clave dejar reposar la carne por 15 minutos para que los jugos se redistribuyan. Cortarla de inmediato puede hacer que pierda su humedad, ya que sigue cocinándose internamente por unos minutos más. Al momento de servir, no debería despedir ni vapor ni líquidos en exceso.

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