ESCENARIO POLÍTICO

Cierre de listas y el nuevo equilibrio interno en el oficialismo

El cierre de listas de Unión por la Patria plasmó en las últimas 24 horas los cambios que se venían produciendo en forma escalonada desde hace meses. El protagonismo que tomó el ministro de Economía, Sergio Massa, tuvo una capa visible y una entretela. La red que fue tejiendo el lider del Frente Renovador lo llevó a liderar la fórmula presidencial -aun en un contexto económico que relativiza teorías- y a ser un factor determinante en la toma de decisiones. Vayamos por partes.

 

El armado político de Massa

La llegada de Sergio Massa al ministerio de Economía provocó varios cambios en el Gabinete: el principal, la absorción de ministerios para conformar una nueva estructura que concentró Desarrollo Productivo, Agricultura y el manejo de la relación con los organismos internacionales. Y sumó a uno de sus hombres de confianza en un puesto clave en el Banco Central. Todos los resortes de la economía, macro y micro, quedaron en su órbita.

A la vez, el Frente Renovador controla otras áreas, las más conocidas son el Ministerio de Transporte con Diego Giuliano -que ahora irá como candidato a diputado por Santa Fe-, Aysa, con Malena Galmarini que irá por la intendencia de Tigre y el Ente de Comunicaciones, ENACOM, con Claudio Ambrosini.

Al asumir como ministro de Economía, Massa también dejó en su lugar en la Presidencia de la Cámara de Diputados a Cecilia Moreau, quien renovará su banca en la lista por la provincia de Buenos Aires que encabeza Máximo Kirchner.

 

Escenario de tres tercios (imperfectos)  

El resultado en la provincia de Buenos Aires es central para toda la estrategia de la nueva alianza electoral Unión por la Patria por su peso en el total del electorado -cerca del 37%- y  en líneas generales, replica los contornos que tuvo el Frente de Todos que nació cuatro años atrás. Los tres sectores fundantes que se referencian en Cristina Kirchner, Sergio Massa y Alberto Fernández son los mismos pero la posición relativa, cambió.

El presidente de la Nación, desplazado del centro de la escena en los últimos tiempos, fue criticado por sus decisiones de gobierno y por su insistencia en que hubiera PASO desde los escenarios más encumbrados. La propia vicepresidenta lo destrató por llevar a la justicia el planteo de primarias y el roce de definiciones y avales. “Desde el propio espacio político amenazan con ir al partido judicial", tronó. El espacio que llevó el tema a la Justicia fue el que postuló a Daniel Scioli que nunca tuvo el reconocimiento de paternidad de la Casa Rosada, pero todos entendieron. La persistencia de ir a PASO terminó forzando el acuerdo general de (casi) unidad. Nadie le agradeció a Scioli en los hechos.

Con Scioli lanzado, la decisión de la fórmula Wado De Pedro-Juan Manzur fue una experiencia progresista/ representación federal que duró 24 horas. El mismo día en que el embajador en Brasil hacia la presentación de su candidatura, y De Pedro difundía que era un presidenciable, Massa se llamaba a un ruidoso silencio teñido de versiones no oficiales de malestar.

Otros dos actores entraron en escena: la Confederación General del Trabajo que desde el vamos hizo lobby a favor del ministro de Economía, y el grupo de gobernadores del PJ que ya habia hecho dos proclamas de unidad en un escenario de elecciones escalonadas que los tiene ocupados en la defensa elecoral de sus propios distritos. Hay, tal vez, un tercer actor omnipresente: el FMI. El equipo económico de Massa se encargó de transmitir que el organismo internacional estaba expectante de las definiciones políticas antes de avanzar en recalibar el acuerdo, perdonar las faltas cometidas en el último trimestre (probablemente, se reprueben las tres metas) y determinar un nuevo cronograma de desembolsos.

Alberto Fernández consiguió que el binomio incluyera a su jefe de Gabinete, Agustín Rossi, que no es un “albertista” pero que fungía de ello el último tiempo. Igual, hay que relevar sus antecedentes como un gra presidente de bloque de diputados del Frente para la Victoria, un “kirchnerista” como él se define. Y colocó a dos de sus dirigentes de confianza en la lista de candidatos en la provincia de Buenos Aires: Victoria Tolosa Paz (segunda) y Santiago Cafiero (quinto)

El sector más cercano a Cristina, en tanto, lidera todos los espacios electorales bonaerenses: la candidatura a gobernador con Axel Kicillof; las postulaciones al Senado, con Eduardo Wado de Pedro y de diputados, con Máximo Kirchner.

Con el reparto en los espacios  centrales de la vidriera política, el oficialismo deberá encontrar un discurso superador de las diferencias internas y propositivo para la ciudadanía, sin soslayar que cuando es gobierno, cada resultado de gestión es parte de la campaña.

 

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