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FMI: la meta que cumplirá el Gobierno para destrabar un desembolso clave

El Ministerio de Economía podría celebrar el cumplimiento del último criterio de desempeño del tercer trimestre que faltaba conocerse. De esa aprobación dependen USD5.800 millones en diciembre.

El Ministerio de Economía informará este jueves que sobrecumplió la meta de déficit fiscal pactada con el FMI para el tercer trimestre, asegurando un desembolso de USD5.800 millones para fin de año. Los ingresos extraordinarios por retenciones a partir de la aplicación del "dólar soja" permitirán en septiembre un superávit en torno a los $320.000 millones, según estimaciones privadas, y relajar un margen que antes de esa medida parecía muy apretado. Los analistas consideran que el objetivo de un rojo primario del 2,5% del PBI acumulado en 2022 es factible de cumplir a partir del ajuste que lleva adelante el Gobierno.

La Secretaría de Hacienda publicará durante este jueves el resultado fiscal de septiembre, con el cual se podrá determinar el déficit acumulado hasta el tercer trimestre. El economista Fernando Marull estimó que el mes en cuestión arrojará un superávit en torno a los $320.000 millones, por lo que se registrará un rojo aproximado de $780.000 millones en los primeros nueve meses de 2022.

En detalle, Marull precisó que ese saldo será posible a partir del ingreso de $450.000 millones por derechos de exportación que pagó el complejo sojero en el marco de un tipo de cambio diferencial a $200 durante septiembre. Es que hasta agosto el déficit fiscal totalizaba poco más de $1,1 billones y estaba muy cerca de la meta nominal del FMI de $1,156 billones para el tercer trimestre. Vale recordar que, por el efecto de la inflación, el organismo revisó dicho objetivo levemente al alza.

En ese sentido, LCG proyectó: "De la mano de un crecimiento del 19% real en los recursos tributarios, traccionados por los derechos de exportación, esperamos que los ingresos totales crezcan 120% interanual. El gasto volverá a estar por debajo de la inflación al igual que en agosto. Con todo, prevemos un resultado primario superavitario para septiembre, lo que le permitiría a la Administración Nacional acumular un déficit del 1% del PBI".

Con la oficialización del resultado fiscal, el Ministerio de Economía se asegura cumplir con los tres criterios de desempeño pactados con el Fondo para el período julio-septiembre. Es que en la última revisión, correspondiente al segundo trimestre, el FMI admitió el cumplimiento de los objetivos de reservas y asistencia Monetaria al Tesoro del tercero, mientras que para el resultado primario otorgó una dispensa debido a la falta de información. Ese vacío quedará saldado esta tarde.

Para Sebastián Menescaldi, de Eco Go, es factible que el Gobierno cumpla con la meta anual de un déficit primario del 2,5% del PBI, "Teniendo en cuenta que tienen margen con la deuda flotante y la inflación hace el trabajo sucio". "Además, el FMI viene corriendo el arco para que Argentina meta los goles", concluyó.

Para Equilibra, en tanto, el déficit primario cerraría 2022 en torno al 2,8% del PBI, lo que implica un rojo de 1,2% del PBI en el cuarto trimestre. La eficacia del ajuste que lleva adelante el ministro de Economía, Sergio Massa, dependerá del acompañamiento político que brinde el Frente de Todos y, en particular, el kirchnerismo.

De todas formas, el FMI pidió en el último staff report una política fiscal más estricta en la última parte del año para conseguir un rojo primario del 2,5% del PBI en 2022. Del documento se desprende que los esfuerzos fiscales vendrán por el lado de “focalizar subsidios, el gasto en asistencia social y salarios públicos, el cobro de un adelanto de Ganancias”.

En las proyecciones publicadas en el documento de los técnicos del organismo se indica una baja de subsidios del 0,4% del PBI, la cual peligra ante el retraso de aplicación de la segmentación tarifaria por ingresos y consumo en materia de energía. Transporte y agua tienen un rol menor allí. Las compras de bienes y servicios deberían caer 0,4% del PBI y las jubilaciones 0,3% del PBI. Por último, las transferencias a provincias y la asistencia social sufrirían un recorte del 0,2% y 0,1% del producto, respectivamente.  

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