Finanzas lanza el primer canje del 2023 y busca patear $2,5 billones
Los títulos elegibles del primer trimestre suman $4,2 billones entre enero y marzo. La única opción post electoral es para febrero del 2024, pero hay poca expectativa de que ingresen privados.
En vistas de la exigente curva preelectoral y las incertidumbres del mercado, la Secretaría de Finanzas que conduce Eduardo Setti lanzó ayer el primer canje de títulos elegibles por $4,2 billones que vencían en el primer trimestre de 2023, aunque solo uno de los instrumentos ofrecidos tiene fecha de finalización en 2024. El objetivo es que ingresen a la conversión al menos $2,5 billones. La intención oficial del equipo económico es realizar varias operaciones similares a lo largo del año para despejar los compromisos.
En el mercado se descontaba que el Tesoro buscaría extender los compromisos de deuda en pesos de 2023 más allá de las elecciones, pero la estrategia oficial por ahora será despejar el corto plazo. Desde Finanzas explicaron a BAE Negocios: “Teníamos previsto hacerlo a mediados de enero, pero las condiciones estaban dadas para intentarlo ahora. Hay vencimientos por $4,2 billones en el primer trimestre de los cuales la mitad de los instrumentos están en manos de públicos, por lo que será exitoso si ingresa el 60% o 65% del total”.
La operación de conversión tiene fecha para el martes 3 de enero entre las 10 y las 15, con liquidación el viernes 6 inmediato, con dos canastas ofrecidas por el Tesoro. La primera consta de letras en pesos a descuento con tasa fija con vencimientos al 28 de abril, 31 de mayo y 30 de junio, es decir, antes de las PASO de agosto. La segunda contempla tres bonos duales con amortización el 31 de julio, 29 de septiembre y 28 de febrero de 2024. Si bien esta última opción fija un vencimiento más extenso, en el Palacio de Hacienda consideran que ingresarán fundamentalmente entidades públicas.
La mayor duda del mercado es cómo se las arreglará el Ministerio de Economía para convencer a los inversores de apostar más allá del 2023. “En la medida en que la curva esté ordenada, vamos a poder emitir en largo para 2024 0 2025 pero hoy el privado prefiere el corto. La estrategia original era estirar los vencimientos lo más rápido posible, pero no podemos hacernos cargo de los fantasmas de un posible reperfilamiento si asume otro Gobierno ni mucho menos ofrecer tasas exorbitantes, por lo que en vez de hacer tres o cuatro canjes esperamos realizar más a medida que pasen los trimestres”, agregó la fuente consultada.
La necesidad de conseguir financiamiento en el mercado local también tiene que ver con el sendero que marca el acuerdo con el FMI. Una fuente del mercado aseguró a este medio que el Tesoro deberá renovar cerca de $13 billones el año que viene y conseguir unos $5 billones adicionales para cerrar el programa financiero. Es que el límite de asistencia monetaria del BCRA al Tesoro está establecido en 0,6% del PBI, por lo que en caso de no conseguir cerrar el programa financiero habrá que buscar otra fuente de recursos para cubrir el déficit fiscal previsto de 1,9% del PBI.
En la última revisión con el organismo, Economía se comprometió a reducir las intervenciones del BCRA en el mercado secundario y a aplicar una estrategia para reducir los riesgos de la deuda local en 2023. Las opciones en consideración son: “Canjes de bonos con vencimiento el próximo año por títulos con finalización en 2024, incluidos aquellos en poder del sector público; incentivar la demanda de bancos privados y desarrollar herramientas y mecanismos para ayudar la volatilidad del mercado”.
Si bien la última licitación de diciembre dejó una buena sensación, con un financiamiento neto de unos $700.000 millones, las presiones en el mercado habían reaparecido a partir de octubre. Esto dio como resultado una mayor presión sobre los mercados de bonos y una mayor intervención en el mercado secundario por parte del BCRA, aunque en una menor medida en comparación con el rescate de junio en plena crisis financiera y política.
El Fondo reconoció que “las incertidumbres nacionales e internacionales, incluida la especulación sobre una posible reestructuración luego de las elecciones”. En Economía no ven un acuerdo político con la oposición en el corto plazo, al menos respecto a la deuda local, y aseguran que dejarán un perfil ordenado “gobierne quien gobierne” después de 2023.