Conflicto en Francia

A días del Mundial, Mbappé se mete en una nueva polémica y choca con la Federación

El capitán francés cuestiona una campaña vinculada a apuestas deportivas y reabre una disputa que ya había generado tensiones con la dirigencia en 2022.

A pocos días del inicio del Mundial 2026, la selección de Francia enfrenta una serie de tensiones internas que amenazan con alterar la tranquilidad de uno de los principales candidatos al título. 

En el centro de la escena vuelve a aparecer Kylian Mbappé, capitán del equipo y máxima figura de Les Bleus, quien quedó envuelto en una nueva controversia con la Federación Francesa de Fútbol (FFF) por la utilización de su imagen en campañas promocionales de una casa de apuestas.

Según informó el diario deportivo L'Équipe, tanto Mbappé como otros referentes del plantel manifestaron su malestar luego de que una empresa vinculada al juego online difundiera una publicidad utilizando fotografías de varios futbolistas franceses. Entre ellos aparecían el propio delantero del Real Madrid, Michael Olise, Rayan Cherki, Ousmane Dembélé y Désiré Doué.

La campaña se lanzó en la previa del amistoso frente a Costa de Marfil y rápidamente generó incomodidad dentro del vestuario, reabriendo una discusión que parecía saldada tras los enfrentamientos públicos que el jugador mantuvo con la Federación hace cuatro años.

Una disputa que viene desde 2022

El conflicto no es nuevo. En septiembre de 2022, Mbappé protagonizó uno de los mayores choques institucionales de su carrera al negarse a participar de una sesión fotográfica organizada por la FFF. El futbolista argumentó entonces que su imagen era utilizada para promocionar marcas con las que no compartía valores ni principios.

Particularmente, cuestionó la presencia de empresas vinculadas a las apuestas deportivas y a determinados productos alimenticios.

"Muchos de nosotros venimos de barrios donde estas cosas destruyeron a mucha gente. Yo mismo conozco personas que lo sufrieron", declaró en aquel momento durante una entrevista con Canal Plus.

La presión ejercida por el delantero obligó a la Federación a revisar sus contratos comerciales y renegociar aspectos relacionados con los derechos de imagen de los futbolistas. Sin embargo, la aparición de esta nueva campaña demuestra que las diferencias de fondo nunca desaparecieron completamente.

Malestar en un momento delicado

La controversia llega en un contexto especialmente sensible para la selección francesa. Durante las últimas semanas también surgieron diferencias entre los jugadores y la dirigencia por la distribución de entradas para familiares y allegados durante el Mundial.

Según trascendió en medios franceses, la Federación les comunicó a los futbolistas que dispondrían de apenas dos entradas garantizadas por jugador y la posibilidad de adquirir seis adicionales, una cifra considerada insuficiente por varios integrantes del plantel.

Las negociaciones obligaron a abrir canales de diálogo entre ambas partes para evitar una escalada del conflicto justo antes del debut mundialista.

En ese escenario, el nuevo episodio relacionado con la imagen de los futbolistas volvió a generar ruido puertas adentro y alimentó las versiones sobre una relación cada vez más compleja entre las figuras del seleccionado y los dirigentes federativos.

¿Distancia entre capitanes?: un gesto de Kanté desató especulaciones

El episodio con Kanté que alimentó los rumores

Como si eso no alcanzara, en los últimos días otro hecho llamó la atención de la prensa francesa y de los hinchas.

Antes del amistoso frente a Costa de Marfil, las cámaras captaron un momento en el que N'Golo Kanté recorría la fila de compañeros saludándolos uno por uno antes de ingresar al campo de juego. Cuando llegó frente a Mbappé, ambos evitaron mirarse y no intercambiaron el tradicional saludo.

La secuencia se viralizó rápidamente en redes sociales y generó múltiples interpretaciones sobre una posible tensión entre dos de los referentes más importantes del plantel.

Aunque no existe ninguna confirmación oficial de un conflicto personal entre ambos jugadores, las imágenes se sumaron a otro episodio reciente. Semanas atrás, durante un amistoso frente a Colombia, Mbappé fue captado solicitándole a Rayan Cherki que le pidiera a Kanté el brazalete de capitán para utilizarlo durante los minutos finales del encuentro.

Aquella situación generó críticas entre algunos sectores de la prensa y del público francés, que interpretaron el gesto como una muestra de exceso de protagonismo del delantero.

Dembélé gana protagonismo dentro del vestuario

En paralelo, algunos medios franceses también destacan el creciente peso específico que adquirió Ousmane Dembélé dentro de la estructura de la selección.

El actual Balón de Oro y figura del Paris Saint-Germain mantiene una relación muy cercana con Mbappé y, según reveló L'Équipe, incluso le habría sugerido intensificar su compromiso defensivo para fortalecer el funcionamiento colectivo del equipo.

La recomendación no fue interpretada como una disputa de liderazgo sino como una muestra de la influencia que ganó Dembélé después de sus exitosas temporadas bajo las órdenes de Luis Enrique en París.

De hecho, dentro de la concentración francesa ambos mantienen una relación fluida y colaboran en temas sensibles como las negociaciones con la Federación sobre premios, derechos comerciales y cuestiones organizativas vinculadas al Mundial.

Francia busca aislarse del ruido externo

Mientras la atención mediática se concentra en las polémicas,el DT Didier Deschamps intenta mantener enfocado al grupo en lo deportivo. Francia disputará este lunes un último amistoso frente a Irlanda del Norte antes de viajar hacia el debut mundialista.

Pese a los rumores, hasta el momento ni Mbappé, ni Kanté, ni la Federación realizaron declaraciones públicas sobre los últimos episodios. Sin embargo, las tensiones acumuladas en torno a los derechos de imagen, la distribución de entradas y las especulaciones sobre el clima interno convierten a Francia en una de las selecciones que llega con más interrogantes extrafutbolísticos a la Copa del Mundo.

El desafío para Deschamps será evitar que esas diferencias se trasladen al campo de juego y afecten a un equipo que, por calidad individual y experiencia, sigue siendo uno de los principales aspirantes a conquistar el Mundial 2026.

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