Economía estancada y empleo en caída: las señales de una recuperación que no tracciona
El repunte del agro y la energía no alcanza para compensar la caída de la industria, el comercio y la construcción, que concentran más del 40% del empleo registrado.
La economía argentina atraviesa un proceso de estancamiento persistente, observable tanto en el largo plazo como en los últimos años. Desde noviembre de 2022, el nivel de actividad no logra consolidar una trayectoria de crecimiento sostenido, pese a algunos repuntes transitorios hacia fines de 2024, comienzos de 2025 y nuevamente a fines de 2025.
Este estancamiento presenta, además, una marcada heterogeneidad sectorial. Mientras algunos rubros exhiben mejoras puntuales, los sectores históricamente más dinámicos y empleo-intensivos muestran un sendero de contracción, de acuerdo a un informe de Martin Kalos y Florencia Fiorentin, de la consultora Epyca..
La industria manufacturera, la construcción y el comercio concentran más del 43% del empleo registrado, y explican buena parte del deterioro laboral reciente.
En este contexto, el cierre de empresas y la paralización de actividades se intensificaron. El caso de FATE es representativo de una dinámica más amplia: durante el actual gobierno cerraron 21.938 empresas, especialmente en transporte, inmobiliario y construcción. A la vez, el salario real perdió 2,7 puntos porcentuales frente a la inflación en 2025.
La pérdida de empleo formal, el cierre de empresas y el deterioro de los ingresos responden a una misma lógica: una economía sin tracción, con demanda debilitada y sin políticas orientadas a recomponer el nivel de actividad.
Un panorama sectorial profundamente desigual
Es cierto que hubo una recuperación durante 2025, pero la desagregación sectorial de los datos muestra una heterogeneidad tan marcada que permite hablar de estancamiento e incluso crisis para gran parte de la producción nacional.
El sector que más aportó a la mejora de la actividad fue agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un crecimiento del 32,2% interanual, que explicó 1,9 puntos porcentuales de los 3,5 puntos de crecimiento total. El impulso estuvo asociado a una cosecha récord de trigo, que también explica el aumento de las exportaciones durante el verano 2025-2026.
Le siguieron:
Intermediación financiera: +14,1% i.a. (+0,5 p.p.)
Explotación de minas y canteras (incluye petróleo): +9,1% i.a. (+0,4 p.p.)
Electricidad, gas y agua: +10,7% i.a. (+0,2 p.p.)
Entre estos cuatro sectores se explica casi todo el crecimiento de 2025.
En contrapartida, los sectores más ligados al mercado interno mostraron retrocesos:
Industria manufacturera: -3,9% i.a. (-0,6 p.p.)
Comercio: -1,3% i.a. (-0,2 p.p.)
La construcción apenas mostró una leve recuperación en diciembre (+0,3% i.a.), luego de ser uno de los rubros más golpeados durante la gestión Milei.
Actividad estancada desde 2011
La economía argentina se encuentra estancada si se observa el largo plazo (desde 2011), pero también al analizar los últimos tres años: el último de Alberto Fernández y los dos primeros de Javier Milei. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) permanece prácticamente en los mismos niveles desde 2022.
De hecho, el récord de actividad actual se ubica apenas 2,9% por encima de diciembre de 2022, un crecimiento muy magro para un período de tres años.
Destrucción de empleo: el reverso del crecimiento
Los sectores históricamente más dinámicos atraviesan una evolución oscilante y en los últimos meses volvieron a reducir su producción. Estos rubros concentran el 43,4% del empleo registrado:
Industria manufacturera: 18,6%
Comercio: 18,9%
Construcción: 5,9%
En contraste, la minería representa apenas el 1,5% del empleo formal, pese a su fuerte crecimiento.
Por eso, el estancamiento económico no impacta de forma homogénea en el empleo: golpea con más fuerza a los sectores intensivos en mano de obra, los más desfavorecidos bajo el modelo actual. Según Epyca, entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, se destruyeron 180.632 puestos de trabajo formales (-2,7%).
Así, 2025 cerró con un récord inédito: crecimiento económico junto con caída del empleo registrado.
Empresas que cierran y actividades paralizadas
Aunque los datos oficiales se publican con rezago, ya existen señales claras de nuevas pérdidas de empleo en el último trimestre de 2025 y el primero de 2026. El cierre de FATE, con 920 despidos, representa el 0,5% de todo el empleo perdido durante el gobierno de Milei en un solo día y en una sola empresa.
Pero no se trata de un caso aislado. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, cerraron 21.938 empresas (-4,3%). Los sectores más afectados fueron:
Transporte y almacenamiento: -13,3%
Inmobiliario: -10,5%
Construcción: -8,0%
Solo en noviembre de 2025 cerraron 892 empresas, según datos de Fundar, acumulando 14 meses consecutivos de cierres netos.
A esto se suma la paralización de actividades, con casos como:
Frigorífico General Pico (Paty): 194 despidos
Novax (proveedora de Whirlpool): 38 empleos en riesgo
Translog: 17 despidos
Lustramaz: 35 despidos