Crecieron las exportaciones, pero el BID advierte que la Argentina enfrenta un desafío clave
Las exportaciones de América Latina y el Caribe crecieron 6,4% en 2025 impulsadas por mayores volúmenes, pero con precios estancados. Para la Argentina, el escenario expone límites estructurales.
El valor de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe creció un estimado de 6,4% en 2025, una mejora frente al aumento del 4,7% registrado en 2024, según la última edición del informe "Estimaciones de las tendencias comerciales de América Latina y el Caribe" del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El avance estuvo explicado principalmente por un mayor volumen exportado, ya que los precios internacionales solo mejoraron marginalmente. Esta dinámica marcó un quiebre respecto de años anteriores, cuando la suba de los valores de intercambio había sido el principal motor del desempeño exportador.
"En un contexto desafiante a nivel global, el desempeño reciente de las exportaciones de América Latina y el Caribe se caracterizó por una notable resiliencia", explicó Paolo Giordano, economista principal del Sector de Productividad, Comercio e Innovación del BID y coordinador del informe.
La Argentina, ante un escenario más exigente
Para la Argentina, este cambio de escenario implicó un desafío adicional. Con precios menos dinámicos, el margen para aumentar los envíos al exterior y fortalecer el ingreso de dólares quedó mucho más ligado a la competitividad, la capacidad de sostener volúmenes y la reducción de los costos asociados al comercio exterior.
El BID destacó que, si bien las exportaciones argentinas crecieron en 2025, el año anterior habían mostrado una expansión del 19%, lo que refleja una desaceleración significativa en el ritmo de crecimiento.
El mayor aporte provino de los envíos a China, que explicaron el 40% de la suba, seguidos por India, Estados Unidos y destinos menos tradicionales como Suiza, Angola, Irán y Marruecos. Los productos que más contribuyeron al aumento fueron la soja, las grasas y aceites y los combustibles.
Argentina tuvo exportaciones en alza, pero con un superávit comercial más ajustado
El contexto externo más favorable no se tradujo automáticamente en una mejora robusta del saldo comercial argentino. El 2025 cerró con superávit comercial, aunque fue 40,4% menor al registrado en 2024. Según datos oficiales, el resultado positivo fue de USD 11.286 millones, frente a los USD 18.928 millones del año previo.
Durante el año, las exportaciones crecieron 9,3%, mientras que las importaciones se expandieron 24,7%, reflejando una recuperación más acelerada de la demanda interna. Las compras externas que más crecieron fueron las de bienes de consumo y automóviles, con alzas del 54% y 97,6%, respectivamente.
Sectores que impulsaron el comercio regional
A nivel regional, las exportaciones fueron impulsadas principalmente por la minería, en especial el oro, el cobre y la plata, y por el sólido desempeño de la agroindustria, con aumentos en productos como café, cacao, frutas y carnes.
También se destacaron algunos segmentos manufactureros, entre ellos máquinas para procesamiento de datos, suministros médicos, vehículos y plásticos, aunque el BID aclaró que el impulso industrial fue más acotado.
Precios de exportación: una señal de alerta para la Argentina
El informe mostró trayectorias divergentes en los precios de las materias primas. Entre enero y noviembre de 2025, el precio del café subió 49,9% interanual, mientras que la soja cayó 6,7%, el azúcar retrocedió 17,4% y el petróleo acumuló una contracción del 14,3%.
En contraste, el precio del oro aumentó 42,2% y el del cobre subió 12,9%, mientras que el mineral de hierro bajó 7,8%.
Para la Argentina, la baja en el precio de la soja -su principal complejo exportador- fue uno de los factores que limitó el impacto positivo del aumento de los volúmenes.
Sudamérica lideró, pero con desempeños desiguales
El BID estimó que las exportaciones de Sudamérica crecieron 5,1% en 2025, tras haber aumentado 4,4% en 2024. La subregión mostró una mejora más marcada en la segunda mitad del año, impulsada por los volúmenes despachados y por el dinamismo de los envíos hacia Asia, la Unión Europea y el comercio intrarregional.
Dentro de Sudamérica, Perú y la Argentina se destacaron como los países con mayores aumentos, con subas de 12,2% y 8,4%, respectivamente. Les siguieron Chile (4,4%), Uruguay (4,3%) y Brasil (4,1%).
Costos, logística y financiamiento: los cuellos de botella
El documento puso especial énfasis en los costos del comercio exterior, como la logística, la infraestructura y los tiempos de despacho, que siguen siendo uno de los principales obstáculos para varios países de la región, incluida la Argentina.
"América Latina y el Caribe enfrentan la necesidad de impulsar reformas estructurales y canalizar inversiones que fortalezcan la productividad de la economía y remuevan obstáculos para promover las exportaciones y la inversión", señaló el BID.
Otro punto crítico fue el acceso al financiamiento para el comercio internacional, cuyas restricciones continúan afectando la capacidad exportadora, especialmente en economías con mayores riesgos macroeconómicos y menor profundidad financiera, como la argentina.
El acuerdo Mercosur-UE abre oportunidades para el agro y expone desafíos para la industria
En paralelo al diagnóstico del BID sobre la necesidad de ganar competitividad, la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea aparece como un factor clave para el comercio exterior argentino.
El pacto, rubricado el último fin de semana, abre la posibilidad de fortalecer el intercambio con uno de los mercados más relevantes del mundo, aunque con impactos dispares según el sector.
La Unión Europea es la tercera economía global, concentra cerca del 18% del producto mundial y cuenta con un mercado interno de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo. Además, es el segundo importador mundial de bienes y un actor central del comercio agroindustrial, con compras externas que rondan los USD 220.000 millones anuales. En ese marco, el presidente Javier Milei impulsa un rápido tratamiento parlamentario del acuerdo.
Expectativas positivas para el agroexportador argentino
Las primeras reacciones positivas se concentran en el sector agropecuario, uno de los pilares de las exportaciones argentinas. Anastasia Daicich, directora ejecutiva de Qualy, sostuvo a BAE Negocios que se trata de "una firma atractiva que el sector viene impulsando desde hace tiempo", especialmente por el acceso preferencial a un mercado de alto poder adquisitivo.
Según explicó, en esta etapa comienza a ponerse en marcha el acuerdo comercial conocido como ITA, mientras que aún resta avanzar en el entendimiento más amplio que incluye aspectos estructurales, inversiones y propiedad intelectual.
"Argentina necesita inversiones, y los sectores que están creciendo y motorizando la transición energética son intensivos en capital", subrayó.
Un futuro con más incertidumbre global
El informe advirtió que el desempeño exportador de los próximos años dependerá menos de shocks externos favorables y más de políticas orientadas a mejorar la productividad, la competitividad y la inserción internacional.
Además, alertó que el contexto global seguirá marcado por una alta incertidumbre, con tensiones comerciales, mayor proteccionismo, fragmentación política y económica, y un crecimiento mundial moderado.
A esto se suma el impacto del cambio climático, que constituye una fuente creciente de vulnerabilidad para la oferta exportable, al aumentar el riesgo de eventos extremos que afectan la producción agrícola, la logística y el transporte.