El MV Hondius llegó a Róterdam: cómo sigue el operativo por el brote de hantavirus
El crucero afectado por la cepa andes cerró su recorrido después de tres muertes, contagios y evacuaciones médicas. La OMS investigará el origen del brote junto con especialistas argentinos
El crucero MV Hondius atracó este lunes en el puerto de Róterdam, en Países Bajos, después del brote de hantavirus que dejó tres muertos y al menos once casos asociados durante una travesía iniciada el 1 de abril en Ushuaia. Las autoridades neerlandesas desplegaron un operativo sanitario especial para desembarcar a las 27 personas que permanecían a bordo y avanzar con la desinfección completa de la embarcación.
El arribo marcó el cierre de un viaje que puso en alerta a organismos sanitarios internacionales durante varias semanas. El barco llegó sin pasajeros a una zona portuaria controlada conocida como Europoort, preparada para embarcaciones con riesgos epidemiológicos.
Allí comenzó un procedimiento coordinado entre autoridades sanitarias neerlandesas, especialistas marítimos y la empresa Oceanwide Expeditions, propietaria del navío. El operativo incluyó controles médicos, cuarentenas obligatorias, restricciones de acceso y protocolos especiales de bioseguridad.
Participaron trabajadores con trajes herméticos, máscaras sanitarias y equipos de protección biológica durante las primeras tareas sobre el muelle. Las autoridades también instalaron contenedores sanitarios junto al área de atraque para alojar a parte de la tripulación durante el aislamiento.
Estricto protocolo de seguridad sanitaria. Foto: EFE
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostuvo que el riesgo para la población general continúa "bajo", aunque aclaró que el período de incubación del hantavirus puede extenderse hasta seis semanas. Por ese motivo, pasajeros y tripulantes cumplirán vigilancia sanitaria durante 42 días.
Quiénes permanecían a bordo al llegar a Países Bajos
Las autoridades neerlandesas confirmaron que 27 personas seguían dentro del crucero al momento del arribo: 25 tripulantes y dos especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos (RIVM).
El grupo incluyó 17 filipinos, cuatro ucranianos, un ruso, un polaco y cuatro ciudadanos neerlandeses. Parte de esas personas continuará la cuarentena en instalaciones sanitarias y otro sector completará el aislamiento en domicilios particulares bajo control médico.
Yvonne van Duijnhoven, directora de salud pública de Róterdam, afirmó: "Por suerte, hasta ahora la tripulación no presentó síntomas". La funcionaria confirmó que los trabajadores recibirán pruebas médicas al llegar y controles semanales durante toda la cuarentena.
Especialistas marítimos estimaron inicialmente que la limpieza completa del crucero demandaría al menos una semana por las dimensiones de la embarcación, que posee aproximadamente 107 metros de eslora y 17 metros de manga. Sin embargo, autoridades sanitarias neerlandesas calcularon después que la descontaminación podría completarse en unos tres días bajo protocolos de salud pública holandeses.
Los contagios y las evacuaciones médicas
La OMS informó que los afectados quedaron distribuidos entre Reino Unido, Países Bajos, Suiza, Francia, España, Canadá y Estados Unidos.
Uno de los cuadros más delicados involucró a un pasajero británico evacuado hacia Sudáfrica después del agravamiento de su estado clínico en plena travesía. Otro ciudadano británico recibió traslado previo hacia Países Bajos antes de la salida del barco desde Cabo Verde rumbo a Canarias.
También apareció un caso positivo en Suiza. Se trató de un pasajero que descendió en la isla Santa Elena y recibió diagnóstico de hantavirus al regresar a Zúrich.
En Tenerife, autoridades sanitarias confirmaron contagios en una mujer francesa y un ciudadano español. La pasajera francesa sufrió insuficiencia pulmonar y necesitó asistencia respiratoria después de desarrollar síntomas durante un vuelo.
La autoridad hospitalaria pública de París confirmó que el ciudadano francés internado por hantavirus permanece en terapia intensiva.
Además, organismos internacionales investigan un episodio sospechoso en el archipiélago de Tristán de Acuña correspondiente a un británico que abandonó previamente el barco.
Canadá también notificó un resultado "presuntamente positivo al hantavirus de los Andes" en una pasajera que permanecía bajo cuarentena sanitaria. La Agencia de Salud Pública canadiense informó que compartirá información clínica del caso con la OMS para fortalecer la investigación internacional sobre el brote.
En Estados Unidos, 18 ciudadanos permanecen bajo observación médica dentro de centros especializados en enfermedades infecciosas de alta peligrosidad.
Cómo seguirá el operativo en Róterdam
Después del desembarco controlado, especialistas sanitarios avanzarán con una evaluación integral del barco antes de iniciar la descontaminación definitiva.
Las tareas incluirán limpieza profunda de cabinas, áreas comunes, sistemas de ventilación y sectores operativos. Solo personal autorizado podrá ingresar al crucero durante el procedimiento sanitario.
Trabajo de desinfección del buque MV Hondius. Foto: Reuters.
Yvonne van Duijnhoven remarcó: "Tenemos protocolos muy estrictos para evitar que el virus pase del barco al mundo exterior". La funcionaria aclaró que inspectores sanitarios revisarán la embarcación antes de autorizar una nueva salida.
Oceanwide Expeditions sostuvo que por ahora no prevé modificaciones en futuros recorridos turísticos. La empresa mantiene programada para el 29 de mayo la salida de otro crucero desde Islandia con destino al Ártico.
Las autoridades neerlandesas supervisarán la evolución clínica de tripulantes y personas evacuadas en distintos países para detectar posibles nuevos contagios asociados con el brote.
Qué investiga la OMS
La Organización Mundial de la Salud anunció que investigará el origen del brote junto con especialistas argentinos y equipos sanitarios de Sudamérica.
María Van Kerkhove, jefa de la Unidad de Enfermedades Emergentes y Zoonosis de la OMS, aseguró: "Hay una increíble colaboración con colegas de Argentina, Chile y Uruguay, especialmente con quienes tienen experiencia en la variante Andes, para realmente entender cómo empezó este brote".
La funcionaria explicó que organismos internacionales analizan "muchos detalles" vinculados con las primeras exposiciones al virus, especialmente alrededor de la pareja neerlandesa de ornitólogos que murió durante la travesía.
"Estamos trabajando con gente de Argentina, estamos fijándonos en los movimientos de esas personas y también estamos prestando atención a los brotes que ocurrieron en el pasado en Sudamérica", afirmó Van Kerkhove.
La especialista evitó revelar la identidad de la tercera víctima fatal y solo confirmó que se trató de una "adulta mayor". También indicó que las pertenencias personales de esa pasajera permanecían dentro del barco y serían entregadas a la familia después del arribo definitivo a Países Bajos.
En paralelo, un equipo del Instituto ANLIS-Malbrán ultimaba detalles para viajar hacia Tierra del Fuego y colaborar en la investigación epidemiológica sobre el origen del contagio.
La OMS aclaró que la posibilidad de transmisión sostenida entre humanos continúa muy baja. Sin embargo, el organismo mantiene la vigilancia epidemiológica por la extensión del período de incubación y por la circulación internacional de pasajeros durante la travesía.