El riesgo país llegó a su mínimo en ocho años y los bonos siguen con tendencia positiva
El mercado local empezó la semana con buenas señales tras la mejora de la nota de deuda soberana por Standard & Poor's y la apertura del estrecho de Ormuz. El riesgo país marcó una nueva baja
La mejora del clima financiero global tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán impulsó este lunes a los mercados internacionales y también favoreció a los activos argentinos. En ese contexto, el riesgo país volvió a perforar mínimos y se ubicó en 425 puntos básicos, el nivel más bajo desde abril de 2018.
Las principales bolsas del mundo abrieron con fuertes avances luego de conocerse el entendimiento entre Washington y Teherán, que podría poner fin al conflicto bélico en los próximos días. La noticia también impactó sobre el mercado energético: el petróleo Brent retrocedió hasta los USD 82,84 por barril, en una nueva corrección bajista respecto del cierre anterior.
En Wall Street, el optimismo se reflejó especialmente en el sector tecnológico, donde algunos índices llegaron a registrar subas cercanas al 2% durante la apertura de la rueda.
El riesgo país toca mínimos de ocho años
En el plano local, los bonos soberanos argentinos mantuvieron la tendencia positiva que vienen exhibiendo desde la semana pasada. Los títulos en dólares, tanto Bonares como Globales, avanzaron cerca de 1% en promedio, lo que permitió una nueva compresión del riesgo país.
El indicador elaborado por JPMorgan retrocedió otros 11 puntos y quedó en 425 unidades, un valor que no se observaba desde abril de 2018, cuando había llegado a 419 puntos básicos.
La mejora se explica por una combinación de factores. Por un lado, el renovado apetito global por activos de riesgo tras la desescalada del conflicto en Medio Oriente. Por otro, la reciente decisión de la calificadora Standard & Poor's de elevar la nota de la deuda soberana argentina, una señal que reforzó la percepción positiva de los inversores.
La semana pasada, además, la agencia Fitch había adoptado una determinación similar, contribuyendo a fortalecer las expectativas sobre la evolución del crédito argentino.
A esto se sumó una baja en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, producto de una mayor demanda por esos activos, un movimiento que suele favorecer el financiamiento de mercados emergentes.
La reapertura de Ormuz, clave para los mercados
El impulso global llegó después de que Estados Unidos e Irán anunciaran el domingo un acuerdo de paz que pondría fin a las hostilidades iniciadas meses atrás. Según informó Washington, los detalles del entendimiento serán difundidos en las próximas horas, mientras que Teherán aseguró que el pacto contempla el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre el país.
En paralelo, comenzó la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de hidrocarburos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la vía ya se encuentra parcialmente operativa y expresó su expectativa de que quede completamente habilitada una vez finalizadas las tareas de desminado. También señaló que varios buques ya comenzaron a abandonar la zona, muchos de ellos cargados con petróleo.
Antes del conflicto, por el estrecho de Ormuz circulaba cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial. Su cierre había generado preocupación en los mercados energéticos y contribuido a la volatilidad de los precios internacionales del crudo.
La expectativa de una normalización del tránsito marítimo y de una mayor estabilidad geopolítica fue recibida con entusiasmo por los inversores, que reaccionaron con compras de acciones y bonos en distintas plazas financieras del mundo. En ese escenario, Argentina volvió a beneficiarse de un contexto externo más favorable y profundizó la recuperación de sus activos financieros.