Espera sesión

La CGT convocó a un paro general de 24 horas por el debate de la reforma laboral

La central obrera definió una huelga sin movilización para el día en que Diputados trate el proyecto. La fecha de la sesión aún no está confirmada y el impacto dependerá del transporte.

La CGT convocó a un paro general de 24 horas en todo el país para el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La medida se resolvió en una reunión virtual del Consejo Directivo y se realizará sin movilización.

La central obrera ató la huelga al tratamiento parlamentario del proyecto, cuya fecha todavía no está definida. Mientras el oficialismo intenta acelerar el dictamen y llevar la iniciativa al recinto en los próximos días, distintas fuentes legislativas mencionan alternativas de calendario, entre ellas la posibilidad de que la sesión se concrete la semana siguiente.

Un paro condicionado al calendario del Congreso

El encuentro de la conducción cegetista se convocó de urgencia ante la expectativa de un avance legislativo rápido. La CGT decidió responder con una medida directa sobre la actividad económica en lugar de repetir una movilización callejera como la realizada durante el debate en el Senado.

Dirigentes del triunvirato participarán además del plenario de la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, donde comenzará el análisis del texto aprobado por la Cámara alta.

Cristian Jerónimo, uno de los cotitulares de la central, había anticipado el clima interno al afirmar que "están dadas las condiciones y se vienen generando consensos colectivos hacia una huelga nacional".

El transporte, factor clave para el alcance de la medida

El impacto del paro dependerá en gran parte de la adhesión de los gremios del transporte, un punto que la CGT consideró central en las conversaciones previas a la decisión.

La conducción sindical mantuvo contactos con la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio de los choferes de colectivos, para garantizar su acompañamiento, lo que, en principio, estaría garantizado. Su participación resulta estratégica porque no integra actualmente la conducción cegetista y en huelgas anteriores no adhirió.

Además de la UTA, confirmaron su apoyo otros sindicatos del sector, como la Unión Ferroviaria, La Fraternidad y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que agrupa a camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y personal del subte.

Debate interno: huelga sin movilización

Durante la reunión surgieron propuestas para acompañar el paro con una marcha al Congreso. La conducción descartó esa opción y optó por una paralización de actividades como señal de fuerza.

La definición también buscó ordenar tensiones dentro del mapa sindical, donde espacios más duros ya habían impulsado protestas propias contra la reforma laboral, como el Frente de Sindicatos Unidos, integrado por gremios industriales, estatales y las dos CTA.

El artículo de licencias, eje del conflicto

El malestar sindical se profundizó tras la aprobación en el Senado de un cambio en el régimen de licencias por enfermedad o accidente no laboral. Según el texto, el trabajador percibiría el 50% del salario, con posibilidad de elevarlo al 75% en determinadas condiciones.

Ese punto generó cuestionamientos dentro de la CGT y se convirtió en uno de los detonantes de la convocatoria al paro.

Desde el oficialismo reconocen diferencias sobre la redacción y evalúan alternativas para corregir el artículo en la reglamentación. Patricia Bullrich defendió la modificación al señalar: "Existe una mafia de certificados truchos y hay que terminar con eso", aunque mencionó la posibilidad de contemplar situaciones de enfermedades graves.

Un rechazo que excede un solo artículo

La CGT sostiene que su oposición alcanza a otros aspectos del proyecto, como cambios en indemnizaciones, jornada laboral, derecho de huelga, banco de horas, vacaciones y limitaciones a la actividad sindical.

En un documento interno, la central advirtió que la reforma resulta "contraria a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales con rango constitucional" y planteó que vulnera principios de protección del trabajo reconocidos en la normativa vigente. También cuestionó la ausencia de un esquema tripartito de discusión, como el que promueve la Organización Internacional del Trabajo.

Con la convocatoria a la huelga, la CGT trasladó la disputa del plano estrictamente legislativo al terreno sindical mientras el Gobierno busca sostener su cronograma para avanzar con la reforma.

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