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Llegan las casas prefabricadas chinas a Argentina, una alternativa económica para vivir

Frente a los altos costos de la construcción, las viviendas modulares aparecen como una opción que promete tardar 10 horas para armarlas

Los costos de la construcción se dispararon en Argentina. En la Ciudad de Buenos Aires, construir una vivienda desde los cimientos cuesta hasta 3,1% más que en abril, lo que representa un incremento acumulado de 24,4% interanual. Frente a la necesidad y la falta de dinero, las casas chinas para armar prometen ser una alternativa más económica y práctica.

Según el Índice del Costo de la Construcción de CABA, levantar una casa en Argentina tiene un costo estimado de $1.463.247,86 por metro cuadrado. Al tipo de cambio actual, eso equivale a un precio estimado de USD 1.023,25. Mientras que las viviendas modulares chinas representan un recorte importante en los costos: USD 660 por metro cuadrado, sin contar impuestos aduaneros y logísticos.

La diferencia puede alcanzar hasta USD 1.000 menos por metro cuadrado frente a una obra tradicional, especialmente en proyectos con mayores costos de mano de obra y materiales.

Cómo son las casas prefabricadas chinas

La principal diferencia entre las viviendas modulares y una obra tradicional es la necesidad de construir desde los cimientos. La opción china llega a Argentina prefabricada y su armado final puede llevar hasta 10 horas.

Estas operaciones específicas no califican para la obtención de créditos hipotecarios tradicionales porque se trata de una construcción inusual a partir de un producto importado.

Están construidas con estructuras de acero galvanizado y paneles tipo sandwich y los modelos vienen en tres medidas: 37, 56 y 74 metros cuadrados y solo requiere una adecuación mínima del terreno para poder montarlas. 

Como es un sistema nuevo, no hay municipios con normativas que habilitan este tipo de instalación: no hay marcos regulatorios claros por el origen del producto, sino por el sistema constructivo y el tipo de fijación al suelo.

Requisitos para instalar una vivienda modular china o "casas cápsula"

A nivel nacional, para que un sistema de construcción no tradicional sea considerado "tradicional" y, por ende, de libre aprobación en los municipios, requiere cumplir con los estándares de habitalidad y aislamiento.

Muchos de estos modelos importados vienen de fábrica con paneles de poliestireno expandido (EPS) de bajo espesor (20 a 30 mm), diseñados para otros climas.

Las casas prefabricadas chinas traen cocina, baño, instalaciones eléctricas básicas, ventanas con doble vidrio y diferentes opciones de mobiliario a gusto.

Los municipios que permiten sistemas en seco, como el "steel framing", exigen que las estructuras importadas se adecuen localmente a las normas de acondicionamiento térmico (Normas IRAM 11601 y 11605). Si el módulo no se reforma para cumplir con la tramitancia térmica de la zona bioclimática correspondiente, el municipio puede rechazar el proyecto.

 En jurisdicciones con fuerte impronta turística, suburbana o rural se suelen otorgar permisos precarios, temporales o simplificados si la estructura mantiene las ruedas o un sistema de chasis que no rompa el suelo con cimientos permanentes. En estos casos, muchas veces se registran bajo categorías similares a los motorhomes o paradores desmontables. 

 Si la casa china se retira de su chasis, se monta sobre una platea de hormigón y se proyecta como vivienda única y permanente, pierde la condición de "móvil". Automáticamente, cualquier municipio de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos o Córdoba exigirá el cumplimiento estricto del Código de Edificación local convencional. Esto es, planos firmados por un arquitecto o ingeniero matriculado, cálculo estructural de carga de viento, retiros obligatorios de las líneas municipales y conexiones formales a servicios públicos. 

Zonas con mayor flexibilidad para sistemas alternativos

Las áreas donde los desarrolladores encuentran un camino administrativo más ágil para presentar los planos de estas viviendas modulares suelen ser los barrios cerrados o clubes de campo. Allí, muchos poseen reglamentos internos de construcción que aceptan la arquitectura modular moderna, encargándose luego de canalizar el plano en bloque ante el municipio. Por lo general, esto puede suceder en partidos como Pilar, Tigre o Canning.

Otra opción de construcción son las localidades pequeñas o comunas con códigos de edificación menos restrictivos, que permiten la instalación al exigir únicamente las condiciones básicas de salubridad, como la correcta instalación de cámaras sépticas y pozos de agua aprobados por un profesional.

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