Melconian cruzó a Caputo por la ropa y criticó el manejo del nuevo IPC
El economista cuestionó la postergación del nuevo índice de inflación del Indec, habló de "horrores comunicacionales" del Gobierno y respondió a Caputo por sus dichos sobre la ropa importada
El economista Carlos Melconian volvió a marcar diferencias con el Gobierno al cuestionar la decisión de postergar la difusión del nuevo índice de inflación del Indec y al ironizar sobre una frase reciente del ministro de Economía, Luis Caputo, vinculada a la compra de ropa en el exterior. En una serie de entrevistas radiales, Melconian combinó críticas técnicas, reproches comunicacionales y definiciones políticas sobre el rumbo del programa económico.
El nuevo índice y el "horror comunicacional"
Tras la renuncia de Marco Lavagna y la postergación del debut de la nueva metodología para medir la inflación, Melconian sostuvo que el cambio "era una cosa arreglada" y que se trata de una modificación estadística habitual, aunque discutible en cuanto al momento de aplicación. En ese marco, coincidió con la decisión de no implementarlo en 2024 ni en 2025 por el impacto que hubieran tenido los ajustes tarifarios heredados.
Según explicó, cualquier gobierno que hubiera asumido en diciembre de 2023 se encontraba condicionado por "la atrocidad cometida con las tarifas públicas en los 10 años previos", lo que habría disparado el IPC si el nuevo índice se aplicaba de inmediato. Sin embargo, advirtió que el problema no fue técnico sino político: "Han cometido un horror comunicacional y de crédito personal al pedo (sic), más claro no lo puedo decir".
En Radio Mitre, agregó que el ruido generado alrededor del índice terminó siendo más dañino que otros errores de gestión: "Para mi tía, este escándalo de que le están manoteando el índice y el recuerdo de lo que pasó con el anterior secretario de Comercio es más popular que cuando el presidente del Banco Central comete un error".
Inflación, desinflación y expectativas
Melconian también rechazó la idea de que el programa económico apunte a una estabilidad plena en el corto plazo. "No es un programa de estabilidad, es un proceso de desinflación que puede continuar, pero no va a ir a un dígito", afirmó. En esa línea, señaló que una inflación mensual del 2% forma parte del esquema oficial y no depende del índice que se utilice para medirla.
Consultado sobre el dato de enero, señaló que, según sus cálculos, el índice privado estaría "muy cerca del 2,5%", y volvió a insistir en que el cambio metodológico no implicaba un deterioro del proceso de baja inflacionaria. A su juicio, el Gobierno sobreactuó una discusión que ya estaba saldada desde el punto de vista técnico.
La frase de Caputo y la polémica por la ropa
El cruce tomó un tono más áspero cuando Melconian respondió a declaraciones de Caputo sobre la indumentaria. El ministro había afirmado que "nunca en mi vida compré ropa en la Argentina porque era un robo" y calificó al sector textil como un "caso emblemático" de actividad protegida durante años.
Frente a esos dichos, Melconian replicó: "Yo compro ropa donde me queda bien y me gusta. Privilegio que me quede bien y me guste, no soy pijotero. Me miro al espejo, si me queda lindo, compro. No voy a las ofertas pijoteras de Miami para quedar como un payaso".
Un Gobierno sin contrapesos
En sus intervenciones, el economista volvió sobre una idea recurrente: la necesidad de una oposición que funcione como límite político. "Este gobierno necesita una oposición, necesita tener a alguien enfrente, porque si no cometen estos horrores comunicacionales", dijo, y utilizó una metáfora personal para reforzar el punto: "Los que se divorcian esperan que su ex encuentre un novio, para que no los vuelva locos".
Sin desconocer el punto de partida de la actual gestión, Melconian reconoció que el Gobierno recibió "un deterioro escandaloso" en tarifas, combustibles y tipo de cambio, y consideró que los aumentos de servicios por encima de la inflación promedio responden a "un acto de honestidad intelectual y profesional". Pero advirtió que ese reordenamiento no alcanza para llevar la inflación a cero en el corto plazo.
"Hay que convivir con un proceso de desinflación decreciente", resumió, antes de cuestionar el foco del debate público: "Hay que dejarse de joder con el tema de no compro ropa acá y poner a la economía en una integralidad como corresponde, porque ese es el camino".