Pullaro decretó suba salarial tras 36 horas de protesta policial en Santa Fe
El gobernador de Santa Fe reconoció el reclamo como "justo y genuino" y fijó por decreto un piso salarial de $1.350.000 para todo el personal de seguridad provincial.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, sostuvo que el reclamo policial en la provincia fue "justo y genuino" y que "merecía ser escuchado", y anunció un incremento salarial que se efectivizó mediante un decreto. La decisión llegó tras 36 horas de tensión frente a la Jefatura Regional II de Rosario y en medio de la peor crisis policial de los últimos años en el distrito.
"Ningún policía de la provincia va a percibir menos de un sueldo inferior a 1.350.000 pesos", afirmó el mandatario en conferencia de prensa desde la Sala Walsh de la Sede de Gobierno en Rosario. Luego precisó: "Cuando decimos ningún, decimos todos, incluyendo al personal técnico administrativo o al personal del 911".
Pullaro explicó que actualmente los salarios oscilan entre $960.000 y $1.002.000. Con la incorporación al sueldo de la garantía de canasta básica y el aumento de la Tarjeta Alimentaria Policial (TAP), el piso general se fijó en $1.350.000 para todo el personal de seguridad, mientras que ningún efectivo en funciones operativas percibirá menos de $1.438.835.
"En el marco de que hasta el momento no hemos encontrado un crecimiento económico en la Argentina, hicimos los esfuerzos que había que hacer para estar por encima de los niveles de inflación", subrayó.
Una protesta que escaló en Rosario
La crisis se desató tras el suicidio del suboficial Oscar "Chimi" Valdez, de 32 años, dentro de la Jefatura Regional II, hecho que derivó en las primeras manifestaciones frente al edificio policial. En el último mes y medio se registraron al menos tres suicidios de agentes, lo que profundizó el malestar interno.
Desde el lunes por la noche, distintos sectores de la Policía provincial protestaron frente a la sede de la Regional II, sobre la avenida Ovidio Lagos. Quemaron neumáticos y realizaron un "sirenazo" con móviles oficiales. El clima se endureció el martes ante la falta de respuestas formales.
Durante la madrugada del miércoles, tras una extensa reunión, el Gobierno provincial reconoció el reclamo como "legítimo" y anticipó que llevaría el piso salarial al equivalente de la canasta básica para una familia tipo. Sin embargo, los manifestantes exigieron que el compromiso quedara plasmado por escrito.
Por la mañana, el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, junto al ministro de Economía, Pablo Olivares, anunciaron los lineamientos del acuerdo y pidieron a los efectivos que retomaran sus tareas. También destacaron la baja en la tasa de homicidios como resultado del combate al narcotráfico. La protesta continuó hasta la firma del decreto, pasadas las 17.
Disponibilidades, reincorporaciones y tensión
En el punto más álgido del conflicto, el Gobierno dispuso el pase a disponibilidad de 20 agentes. La medida no desactivó la protesta. Por el contrario, durante el martes se sumaron más efectivos y familiares a la manifestación.
A media mañana del miércoles, el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, anunció la reincorporación de esos 20 agentes. En medio de un clima hostil, fue insultado y se retiró del lugar.
El decreto firmado por Pullaro no solo fijó el piso salarial de $1.350.000 para todo el personal de seguridad provincial, sino que también formalizó la reincorporación de los efectivos pasados a disponibilidad.
Impacto en otras negociaciones
El conflicto policial coincidió con el inicio de las paritarias estatales. Durante las protestas aparecieron trabajadores de Salud y Educación con carteles en apoyo a los reclamos salariales.
El decreto, firmado al caer la tarde, buscó poner fin a un episodio que mantuvo en vilo a la principal ciudad de la provincia.