BAE en la calle

Qué opinan los argentinos sobre la apertura de las importaciones: "Yo no vivo en dólares, vivo en pesos"

Las compras vía courier crecieron un 135,9% en abril y las importaciones avanzaron sobre supermercados, textiles y autopartes, con alertas empresariales por la caída de empleo y producción.

"Yo soy defensor de la industria nacional". La frase apareció durante una recorrida de BAE Negocios por las calles porteñas para preguntar qué opinión existe sobre la apertura de importaciones impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Las respuestas coincidieron en una misma inquietud: el impacto sobre fábricas, comercios y empleo local.

"Están arruinando una fuente de trabajo muy importante", respondió otro de los vecinos consultados. Una mujer resumió el conflicto entre consumo y salario con una frase directa: "Uno termina pensando en su bolsillo. Yo no vivo en dólares, vivo en pesos".

La entrada de productos del exterior avanzó durante los últimos meses de la mano de las compras online, la expansión de alimentos extranjeros en góndolas y la llegada de artículos chinos y afectó a sectores de la industria nacional.

Según un informe de la consultora Analytica, las compras vía courier alcanzaron en abril un récord histórico de USD 118 millones. La cifra representó un salto interanual de 135,9%. El acumulado de 2026 llegó a USD 402 millones, con un crecimiento de 123,2% frente al mismo período del año pasado.

El informe detectó una expansión de pedidos realizados mediante plataformas internacionales, sobre todo en indumentaria y calzado.

El fenómeno impactó sobre textiles, confecciones y cuero. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron 18.333 puestos de trabajo registrados dentro de esas actividades. La baja alcanzó el 15,1%, según datos difundidos por Analytica.

La utilización de capacidad instalada en textiles descendió hasta 29%, uno de los niveles más bajos de toda la serie histórica.

"Siempre apuesto a la industria nacional", sostuvo otro de los entrevistados.

Industria, consumo y competencia extranjera

Empresarios bonaerenses advirtieron que la competencia externa aparece en medio de una fuerte presión tributaria. "Necesitamos una reforma fiscal que baje la presión que hoy asfixia a las pymes", señalaron fuentes vinculadas con cámaras fabriles.

Según un informe de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), la carga efectiva de Ingresos Brutos sobre la actividad manufacturera alcanza 4,7% del valor agregado por el efecto acumulativo del tributo sobre toda la cadena productiva.

Representantes pyme reclamaron beneficios similares a los anunciados para grandes inversiones y pidieron "igualar la cancha" para las firmas nacionales.

Las alertas surgieron además desde el sector autopartista. La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) informó una caída de actividad de 9,7% durante el primer trimestre de 2026 y advirtió sobre el avance de piezas chinas dentro del mercado de reposición.

La entidad precisó que las importaciones de autopartes crecieron 84% durante 2025 y señaló que parte de esos artículos desplaza fabricación argentina.

"No me parece una buena política económica porque atenta contra la producción nacional y el trabajo", afirmó uno de los hombres consultados por BAE Negocios.

El comercio también siente el impacto

Los productos extranjeros ganaron espacio dentro de supermercados y cadenas comerciales. Según datos de la Secretaría de Comercio, las compras externas de alimentos y bebidas crecieron 56% durante 2025 y ya representan hasta 10% de las ventas en algunas firmas del sector.

Las principales cadenas señalaron que los artículos importados explican entre 2,5% y 9,7% de la facturación, según el tipo de comercio y la categoría.

Yerbas, pastas secas, lácteos, enlatados y conservas aparecen entre los rubros con mayor presencia externa. Las cadenas sumaron café, cerveza alemana y pastas italianas dentro de las líneas premium.

Los productos llegan desde Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú, Ecuador, Francia, Italia, China y Tailandia.

"Jode al comerciante, a Once", respondió otro vecino ante la consulta sobre el impacto del ingreso de productos extranjeros.

El deterioro del poder adquisitivo modificó hábitos de consumo y empujó búsquedas más económicas dentro de plataformas internacionales y grandes superficies comerciales. "Por fuerza mayor termino comprando productos de afuera porque queremos comer", resumió una mujer durante la entrevista.

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