Proyecto en vilo

Se debate la reforma laboral en Diputados: qué cedió el Gobierno y qué se juega en el debate final

La Cámara de Diputados debate la ley de Modernización Laboral, con artículos que fueron cedidos por el Gobierno para garantizar el apoyo. Los puntos clave que definen el nuevo bolsillo del trabajador

 En una jornada marcada por un intenso debate legislativo y el paro general de la CGT, la Cámara de Diputados avanza en el tratamiento del proyecto de Modernización Laboral. Tras obtener media sanción en el Senado, el oficialismo busca convertir en ley un paquete de medidas que pretende, según el Ejecutivo, "actualizar reglas del siglo XX a las necesidades del siglo XXI", mientras la oposición y los gremios denuncian una pérdida de derechos históricos. 

El retroceso del oficialismo en puntos que parecían innegociables -como la poda de las licencias por enfermedad o la desfinanciación inmediata de las obras sociales- revela una mutación en la estrategia del Ejecutivo. Lo que comenzó como un proyecto de "ruptura total" con el modelo sindical tradicional, se transformó en un acuerdo de convivencia mínima

El Gobierno entendió que, para obtener la herramienta principal, debía sacrificar las batallas periféricas que unificaban a la oposición. Esta "poda" del proyecto original no es una derrota, sino el costo de oportunidad para lograr que el corazón de la reforma no termine judicializado antes de su implementación.

El rol de los bloques "dialoguistas" fue el de un árbitro con agenda propia. La UCR y los gobernadores funcionaron como un filtro que evitó el colapso total del sistema de seguridad social, pero validando una flexibilización que las empresas venían reclamando hace décadas.

 El riesgo político ahora se traslada a la calle: con una CGT que se siente traicionada por los sectores moderados, el debate en Diputados no solo define leyes, sino que redefine quién ostenta el control del termómetro social. Si la ley sale con el consenso actual, el Gobierno habrá demostrado una capacidad de orfebre legislativo que hasta hace poco parecía ausente, aunque a costa de postergar su promesa de "terminar con la casta sindical" para una etapa futura.

 El corazón de la reforma es una flexibilización de las condiciones de contratación y una reestructuración de los costos por desvinculación. El Gobierno argumenta que la reducción de la "industria del juicio" y el fomento del empleo registrado son las únicas vías para reactivar la economía.

Qué cambió y qué se mantiene en la reforma laboral

 Licencias por enfermedad (Artículo 44): fue el cambio de último minuto. Se eliminó la polémica reducción del sueldo (que iba a ser del 50% o 75% según el caso) para trabajadores con licencias por enfermedades ajenas al trabajo. Se mantiene el esquema de pago completo actual.

Cuotas Sindicales: el proyecto original buscaba eliminar las "cuotas solidarias" (descuentos a no afiliados). Finalmente, se acordó mantenerlas por dos años con un tope del 2%. A partir de 2028, pasarán a ser estrictamente voluntarias.

Billeteras Virtuales: se descartó la posibilidad de que el empleador deposite los sueldos en cuentas de pago virtuales (como Mercado Pago). El sueldo deberá seguir depositándose en cuentas bancarias, aunque se habilitó la opción de pago en dólares.

Obras Sociales: el Gobierno desistió de bajar la alícuota de contribución patronal del 6% al 5%, manteniéndola en el nivel actual para no desfinanciar el sistema de salud sindical.

Si Diputados aprueba el proyecto con más modificaciones, deberá volver al Senado. De lo contrario, quedará sancionado y listo para su promulgación. Se espera que la votación definitiva ocurra entre la noche de este jueves y la madrugada del viernes. 

Esta nota habla de: