Tensión en la protesta de FATE: incidentes con la Policía, un efectivo herido y negociación sin acuerdo
La protesta contra el cierre de la planta terminó con enfrentamientos con la Policía frente a la Secretaría de Trabajo. La conciliación obligatoria se extiende hasta el 11 de marzo
Lo que debía ser una jornada de negociación terminó en un escenario de violencia y corridas en pleno centro porteño. Este miércoles, la movilización de los trabajadores de FATE frente a la Secretaría de Trabajo derivó en serios incidentes cuando grupos de manifestantes se enfrentaron con las fuerzas de seguridad.
El conflicto se originó por el rechazo gremial al anuncio de cierre de la planta y los despidos masivos, escaló rápidamente. Según el comunicado oficial del Ministerio de Capital Humano, la intervención policial se produjo tras intentos de bloquear los accesos a la sede pública y entorpecer la actividad en la zona. El saldo de los disturbios incluyó un efectivo policial herido durante el operativo para restablecer el orden.
Pasadas las 11.30, la tensión escaló cuando efectivos de la Policía de la Ciudad avanzaron sobre la calle Alem al 650 con escudos y protecciones en alto y comenzaron a utilizar balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. El operativo generó corridas que se extendieron incluso sobre el corredor del Metrobús que conecta Retiro con el sur de la Ciudad.
En medio de los enfrentamientos fue detenido el dirigente social y líder del Polo Obrero, Eduardo Belliboni. La aprehensión se produjo en pleno cruce entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.
De la protesta también participaron delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Asociación Bancaria y distintas organizaciones de izquierda, que se sumaron al reclamo contra el cierre de la planta y los despidos.
Finalmente, los trabajadores fueron dispersados. En paralelo, la Policía Federal Argentina montó un cordón de seguridad dentro de la sede de la Secretaría de Trabajo para evitar que los manifestantes ingresaran por la fuerza al edificio.
El acuerdo, en punto muerto
La audiencia entre los representantes de la empresa y el sindicato duró apenas media hora y finalizó sin ningún tipo de acuerdo definitivo.
Ante la falta de avances, el Gobierno confirmó los siguientes pasos:
• Se prorrogó la conciliación obligatoria hasta el próximo 11 de marzo.
• Quedan audiencias pendientes con fechas a confirmar para intentar destrabar el conflicto.
• Desde el Ministerio exhortaron a los sectores gremiales a manifestarse de forma pacífica para no poner en riesgo la seguridad ciudadana.
Por ahora, el futuro de la planta y de sus trabajadores sigue en un limbo legal, con una tregua forzada que vence en apenas una semana