Trump le prohibió a extranjeros el uso de modelos avanzados de una inteligencia artificial
Estados Unidos obligó a una de las principales empresas del sector a bloquear sistemas de última generación por razones de seguridad nacional.
Estados Unidos le prohibió a ciudadanos extranjeros acceder a algunos de los modelos de inteligencia artificial más avanzados, alegando "seguridad nacional". La medida, impulsada por la administración de Donald Trump a través del Departamento de Comercio, obligó a Anthropic a desactivar de forma inmediata el acceso a Mythos 5 y Fable 5 para usuarios de otros países, incluidos empleados de la propia compañía que no poseen ciudadanía estadounidense.
Anthropic confirmó la disposición el viernes por la noche. La restricción alcanza tanto a personas que se encuentran dentro de Estados Unidos como a quienes operan desde el exterior. Por el momento, no existe una fecha definida para el levantamiento de las limitaciones.
La resolución constituye una de las intervenciones más severas del Gobierno estadounidense sobre una empresa dedicada al desarrollo de inteligencia artificial. Según la compañía, el Gobierno justificó la disposición con argumentos vinculados a la seguridad nacional, aunque no detalló públicamente cuáles fueron las preocupaciones concretas que motivaron la orden.
La directiva profundizó una relación marcada por conflictos previos entre Anthropic y la administración Trump. En marzo, el Pentágono calificó a la firma como un "riesgo inaceptable para la cadena de suministro" durante discusiones vinculadas al posible uso de sus herramientas en ámbitos militares y de inteligencia.
Por qué Washington puso la mira sobre Mythos
El centro de la controversia es Claude Mythos, un sistema que Anthropic presentó en abril bajo un esquema de acceso extremadamente limitado debido a sus capacidades en materia de ciberseguridad.
La compañía sostuvo desde el inicio que la herramienta podía convertirse en un recurso de gran potencia para detectar fallas en sistemas informáticos. Por ese motivo, restringió su utilización a unas 40 organizaciones responsables de infraestructuras críticas, con el objetivo de identificar vulnerabilidades antes de que actores maliciosos pudieran explotarlas.
Las capacidades del modelo generaron preocupación tanto en organismos oficiales como en sectores financieros. Especialistas señalaron que podía localizar debilidades de seguridad a una velocidad inédita y ejecutar tareas complejas de análisis de código con un nivel de sofisticación superior al de versiones anteriores.
La recepción dentro de la comunidad técnica no fue uniforme. Algunos investigadores consideraron que el sistema representaba una amenaza inédita para la seguridad digital. Otros sostuvieron que se trataba de una evolución tecnológica importante, aunque lejos de una revolución, y remarcaron que podía utilizarse tanto para reforzar defensas como para desarrollar ataques.
Qué es Fable 5 y cuál fue el problema detectado
Días antes de la restricción, Anthropic lanzó Fable 5, una versión derivada de Mythos diseñada para uso más amplio.
Según explicó la desarrolladora, incorporaba mecanismos adicionales de protección capaces de bloquear respuestas relacionadas con áreas sensibles como ciberseguridad, biología y otros campos considerados de riesgo. Esas barreras buscaban impedir que usuarios malintencionados emplearan la tecnología con fines ofensivos.
El Gobierno estadounidense consideró que existía un método para eludir esas protecciones mediante una técnica conocida como "jailbreak". El procedimiento consiste en formular determinadas instrucciones para sortear los límites impuestos por el desarrollador y obtener respuestas que normalmente permanecerían restringidas.
Anthropic cuestionó esa interpretación. La desarrolladora tecnológica afirmó que revisó el material que habría originado la decisión oficial y concluyó que las capacidades observadas no eran exclusivas de Mythos ni de Fable.
"Revisamos una demostración de esta técnica específica utilizada para identificar un pequeño número de vulnerabilidades menores, previamente conocidas", indicó la firma de San Francisco.
"Todas estas vulnerabilidades parecen relativamente simples, y hemos descubierto que otros modelos disponibles públicamente también pueden encontrarlas sin eludir las medidas de seguridad", aseguró.
La compañía especializada en IA remarcó que trabajó junto al Gobierno estadounidense en pruebas de penetración destinadas a evaluar sus mecanismos de protección y sostuvo que ningún sistema resulta completamente inmune a posibles vulnerabilidades.
La respuesta de Anthropic
Aunque aceptó la orden por tratarse de una disposición legal obligatoria, la tecnológica expresó un fuerte desacuerdo con los argumentos utilizados por Washington.
"No estamos de acuerdo en que la detección de una posible vulneración limitada deba justificar el retiro de un modelo comercial puesto a disposición de cientos de millones de personas", señaló.
La desarrolladora además advirtió sobre las consecuencias que podría tener una interpretación similar para el conjunto de la industria tecnológica.
"Si este estándar se aplicara a toda la industria, creemos que paralizaría prácticamente todos los despliegues de nuevos modelos para todos los proveedores de modelos de vanguardia", afirmó.
En otro tramo de su comunicación pública, Anthropic sostuvo: "No hemos recibido ni siquiera una divulgación formal de un posible jailbreak que haya conducido a un resultado dañino real".
También pidió la creación de "un marco regulatorio transparente, técnicamente sólido y procesalmente justo" para evaluar riesgos asociados al desarrollo de inteligencia artificial avanzada.
La medida alcanzó a empleados y millones de usuarios
El alcance de la orden sorprendió incluso a especialistas cercanos al sector porque no se limitó a determinados países considerados adversarios estratégicos para Washington.
La prohibición también afectó a trabajadores extranjeros de la propia Anthropic, incluidos ciudadanos de países aliados como Canadá o el Reino Unido.
La interrupción impactó sobre millones de usuarios que habían comenzado a utilizar los nuevos sistemas. Los modelos anteriores de la empresa quedaron excluidos de la restricción y continúan disponibles.
La disposición oficial incluso podría obligar a la compañía a gestionar licencias especiales para la exportación, reexportación o transferencia doméstica de estas tecnologías, según información difundida en Estados Unidos.
Un cambio de postura de Trump frente a la IA
El decreto representó un giro en la estrategia oficial hacia la inteligencia artificial, ya que hasta ahora la administración había mantenido una posición relativamente distante respecto de la regulación del sector.
Fuentes cercanas al proceso indicaron que durante la elaboración de esa normativa surgió incluso la posibilidad de impedir que ciudadanos extranjeros trabajaran en desarrollos considerados estratégicos. La propuesta no ingresó en el texto final, aunque la nueva restricción terminó avanzando en una dirección similar.
La decisión generó sorpresa entre exfuncionarios y especialistas en política tecnológica. Dean Ball, investigador de la Fundación para la Innovación Estadounidense y antiguo asesor de IA durante la gestión Trump, resumió su reacción con una frase contundente: "No tengo palabras".
La orden del Departamento de Comercio permanece vigente, no tiene fecha de finalización y mantiene bloqueado el acceso a Mythos 5 y Fable 5 para usuarios extranjeros en todo el mundo, una situación inédita para modelos comerciales de inteligencia artificial de última generación.