La chica zurda, la película sobre secretos de familia y supervivencia femenina que ignoraron los Premios Oscar 2026
La chica zurda no llegó a ser nominada al Oscar. Sin embargo, este retrato sobre una infancia en Taipei destacó por su dulzura y sensibilidad
Una Taipei moderna envuelta por colores vibrantes, el smog de los vehículos que invade las calles y la humedad pegajosa, es testigo del regreso de una mujer a la ciudad junto con sus dos hijas en La chica zurda. Dirigida por Shih Ching-Tsou, esta película retrata la complejidad de tres mujeres que intentan sobrevivir a sus realidades atravesadas por el trauma generacional, la experiencia femenina y los secretos de familia.
Si bien el nombre de la realizadora taiwanesa es de bajo perfil, hace años que está detrás de reconocidos proyectos. En 2002 codirigió junto con el ganador del Oscar por Anora, Sean Baker, la película Take Out, un título del cine independiente estadounidense que con el pasar de los años logró volverse de culto. Años más tarde, también produjo cuatro films del realizador que lo convirtieron en un exponente: Starlet (2012), Tangerine (2015), El proyecto Florida (2017) y Red Rocket (2021).
Sin embargo, ésta es la primera vez que Shih Ching-Tsou dirige en solitario. Eso dio como resultado a La chica zurda, su ópera prima que tuvo su premiere mundial en Semana de la Crítica en el Festival de Cannes 2025. Ese fue el comienzo de un año cargado por una buena repercusión del público: pasó por distintos festivales de cine, obtuvo una nominación a los Critics Choice Awards y quedó en la shortlist de los Premios Oscar 2026, para la categoría Mejor Película Extranjera, aunque no llegó a las nominaciones.
La realizadora asiática se unió a Baker -el responsable de producir, coguionar y editar el film- para plasmar una historia cargada de sensibilidad y que, sin abandonar la comedia, ofrece al público un retrato femenino en el que todo escasea, menos los obstáculos. Todo esto desde el punto de vista de I-Jing, la niña protagonista de esta historia, cuyos ojos cargados de dulzura y aventuras contrastan con la realidad de los adultos.
En La chica zurda, Shu-Fen, la madre de la protagonista, es la dueña de un local callejero de comida asiática mientras lidia con la enfermedad terminal de su exposo, la misma persona que la dejó en la ruina emocional y económica. Sin embargo, en vez de usar sus ahorros para mantener a pie su emprendimiento y alimentar a sus hijas, los destina para los gastos médicos del padre de ambas.
El destino tampoco parece ser muy amigable para sus dos hijas: I-Ann, la hija mayor, trabaja en comercio en la ciudad de Taipei y tiene un amor clandestino con su jefe; mientras que la niña protagonista roba pequeños objetos de manera compulsiva con su mano izquierda, luego de que su abuelo le revelara su rechazo frente a la misma por tratarse de la "mano del diablo".
Las tres mujeres deben crecer y adquirir lecciones de vida, cada una a su manera. Pero ninguna lo hace porque quiere, es un sentido de supervivencia al que el contexto las empuja. Y será esa misma lógica la que buscará unirlas, aunque todo es difícil. En La chica zurda, la ciudad es tan inmensa y asfixiante que los secretos de familia pueden salir a la luz en cualquier momento y empeorar el panorama.
Sin embargo, son los mismos ojos de la niña protagonista los que actúan como un filtro de algodón de azúcar sobre la historia. Aquí, la infancia no es corrompida, sino un universo lleno de aventuras en el que, a pesar de que hay malas noticias, ella sigue siendo la misma. No hay golpes bajos que alteren de manera abrupta la trama, es la tensión del contexto la que cocina fuego a lento el plot-twist que resuelve la directora.
No es menor el hecho de que el film tiene una impronta muy Sean Baker. Es como si fuera una hermana menor de El proyecto Florida, que también combina una dulce infancia que convive todo el tiempo con una adultez llena de secretos que no pueden ser revelados. Desde lo técnico también se le asemeja a Tangerine, dos películas que fueron filmadas con un iPhone. Esto hace que el film de Shih Ching-Tsou cobre una realidad mayor, en la que el espectador se sumerge y es testigo de esta historia agridulce como si fuera un personaje más.
La chica zurda está disponible para ver en Netflix.

