Sin dudas, el tema del momento en Argentina es la negociación de la reestructuración de la deuda pública. Y siendo totalmente inexperta en el arte de la negociación, decidí informarme a través en internet. La búsqueda rápidamente arrojó varios sitios con algunos consejos en común: conocer quién es la contraparte involucrada, conocer sus intereses, ventajas y puntos débiles, controlar las emociones y tener presente qué concesiones estamos dispuestos a hacer.

La comparecencia del ministro Martín Guzmán en el Parlamento dejó algunos puntos a destacar. Quedó clara la voluntad de honrar los compromisos. Sin embargo aclaró que no se prevén reducciones en el déficit fiscal durante el corriente año y que el equilibro podría alcanzarse recién hacia el 2023. De este modo, no dio señales de qué estarían dispuestos a ceder a cambio de facilidades en el pago de la deuda. 

Asimismo, se refirió a grandes fondos de inversión externos como los principales tenedores de títulos públicos, adjudicándoles parte de la responsabilidad de la insostenibilidad de la deuda así como al gobierno anterior y al FMI. Afirmó que si bien “algunos juegan de forma cooperativa, otros están jugando otro juego”. Del mismo modo que el comunicado donde se anunciaba el reperfilamiento del bono dual, el tono del discurso no pareció conciliador a juzgar por los mercados. La jornada del jueves abrió con caídas del orden del 4% en el caso de los bonos y del 3,6% en el caso del índice Merval.

El humor de las partes involucradas en la negociación no es un detalle menor. Los bonos emitidos bajo la legislación New York incluyen una Cláusula de Acción Colectiva, las famosas CAC. Las mismas establecen que no es necesaria una adhesión del 100% de los tenedores para lograr cambios en las condiciones, sin embargo las mayorías necesarias tampoco parecen fáciles de conseguir. En el caso de los bonos emitidos entre el 2016 y el 2018, el porcentaje requerido es del 75%. Sin embargo, si se pretende cambiar más de una serie de bonos, será necesario el 75% del valor residual de la totalidad de las series o el 66,67% con un mínimo de 50% en cada una. En el caso de los bonos del canje 2005/2010, estos números son más exigentes, requiriendo un 85% del valor residual de la totalidad de las series y con un mínimo de 66,67% en cada una. Así es como, luego del discurso del Ministro, el mercado ha actuado con preocupación de que las negociaciones no logren el resultado buscado.

En respuesta a una de las 119 preguntas recibidas, Guzmán anunció que “las CAC pueden no ser suficientes para una salida ordenada de la deuda”. Si un cambio en las condiciones no fuera posible, una opción sería un canje masivo por nuevas emisiones de bonos. Las tres variables de ajuste posible son un aplazamiento de las fechas de pago, una reducción en la renta a devengar y un recorte en el capital a devolver. Otro de los puntos que hizo ruido a los inversores, fue la frase en la que afirmaba que “estamos en un proceso de reestructuración de deuda profunda y habrá frustración entre los acreedores”. Esa declaración fue la que incitó el temor de los bonistas de que el ajuste se produzca a través de una quita de capital, la opción más dolorosa para los inversores.

Respecto de los títulos emitidos bajo legislación argentina, el ministro afirmó que no existen razones para descuidarlos, ya que son fundamentales para el desarrollo del mercado de capitales local e insinuando que recibirán el mismo trato que los emitidos bajo ley New York.

Acerca de la deuda emitida en pesos, se refirió al AF20 como un bono que no representa el resto de la deuda en pesos y que por ese motivo se lo encapsulará y será tratado de forma distinta al resto.

El discurso del ministro parece haber despertado las dudas de los inversores, que hasta hace poco volvían a mostrarse optimistas. Los compromisos a vencer son cada vez de mayor magnitud a partir del mes de marzo. Así, con el transcurso de los días y a medida que se acerquen las fechas de vencimiento de los títulos, la preocupación e incertidumbre comenzarán a jugar fuerte.  El tiempo corre y el mercado comienza a impacientarse.

*Coordinadora de Research de InvertirOnline.com