La liquidez sigue pesando en el Sector Financiero, aún con la aspiradora prendida a toda velocidad por el BCRA, desde mediados a fines de abril. Así el BCRA cambio su “política” de emitir sin absorber para luego apagar el incendio (y sus consecuencias), pero solo trabajando sobre las cantidades y se “olvidó del precio” -o subir fuerte la tasa de interés (aún con inflación hacia 2% mensual)-.

Esto llevó a inconsistencias. Esta última claramente fue: emitir a todo vapor desde fines de marzo hasta mediados de abril, y luego absorber fuerte con la aspiradora. Haciendo números, en abril hubo una emisión bruta por $291 mil millones (explicada en su 94% por asistencia fiscal), y una absorción vía pases por $716 mil millones (84% en la segunda quincena), con lo que la BM se terminó contrayendo entre puntas unos $ 425 mil millones.

Aún con dicha contracción record, la BM (promedio) creció 11.7% mensual, y acumula un 64% interanual en los pasados 12 meses.   

Ahora, si hablamos de que la emisión básicamente tiene su origen en la asistencia fiscal, es clave entender que el déficit fiscal de mayo, sería mayor que el abril; y consecuentemente, así sería la asistencia del BCRA.

De hecho, en los primeros días de mayo, la Base Monetaria muestra una expansión de más de $480 mil millones

De acuerdo a la proyección monetaria que realizamos, mayo presentaría un exceso entre la emisión bruta ($260 mil millones) y la demanda de base monetaria ($ 134 mil millones), que deja un desequilibrio ($126 mil millones, o un 5% de exceso de BM) que debiera “absorberse” con Pases.

Pero ¿se repetirá la dinámica de abril en mayo? ¿Emitirá y contraerá por pases? ¿Cambiará Leliqs por Bonos del Tesoro con alza de los encajes remunerados?

Recordemos que toda la proyección de exceso monetario lleva al BCRA a “decidir” entre lo malo (subir la tasa de leliqs/% de Pases), o lo peor (mayor inflación en los próximos meses). 

Por otra parte, es importante destacar que a la par del desequilibrio de pesos (mayor oferta que demanda), los argendolares dólares siguen saliendo.

La difícil coyuntura monetaria y fiscal lleva a una continua caída de los depósitos en dólares privados, que acumula USD7900 millones, desde las PASO en adelante. En los últimos ocho meses solo uno tuvo un flujo positivo (diciembre por unos USD1008 millones). En lo que va del año, en concreto, salieron USD1670 millones.

Pero la continua salida de depósitos privados se va “pagando” con caída del crédito en dólares, que a su vez surge del saldo comercial.

Entonces, parte de los dólares que sobran de la economía real se van por salida de depósitos de argendólares, dejando más acortado el mercado cambiario (en abril, el BCRA vendió en 11 de las 18 ruedas hábiles).

En conclusión, entre la incertidumbre y el desequilibrio de pesos, la demanda de dólares es mayor a la oferta.

*Economista en Jefe de Portfolio Personal Inversiones