Ingresamos en periodo de mayor liquidación de divisas de los exportadores y se observa al BCRA empezando a acumular reservas nuevamente.

 

Hasta junio se espera tranquilidad cambiaria y a partir del segundo semestre empezara nuevamente la volatilidad de mantenerse el actual rumbo económico.

 

Hay mucha preocupación entre los agentes económicos por la deuda en pesos indexada por inflación, que tarde o temprano tendrá que ser reestructurada de forma compulsiva ya que difícilmente pueda ser licuada.

 

Los agentes económicos se posicionan en los vencimientos anteriores a las elecciones 2023, dada la incertidumbre política que vendrá aprovechando momentáneamente el carry trade.

 

Deuda en pesos indexada

De seguir incrementando la deuda indexada, el próximo gobierno se enfrentará a un escenario similar al que se encontró en 2015 con la operatoria de dólar futuro, que tenía como fin contener la brecha cambiaria pero que contenía una situación compleja de resolver.

Los títulos que ajustan por CER son los preferidos por los inversores que intentar resguardarse de la inflación, y se empiezan a observar posicionamientos en Títulos públicos en Dólares, pensando en un cambio de signo político en 2023.

El acuerdo con el FMI logró ser un dique de contención respecto a las expectativas negativas, sin embargo ahora la mayor preocupación es el aumento desmedido en el índice de inflación.

La inflación subiendo por encima del 60% anual y falta de insumos importados, provocará inevitablemente un freno de la economía para el segundo semestre.

* Economista, Director de UG Valores