La economía política como ética de la solidaridad: un sastre no es la nación

Las prioridades del gobierno de Alberto Fernández

El primer discurso del presidente electo Alberto Fernández, en el congreso, dejó los lineamientos principales de lo que será su gestión en estos cuatro años.

Primero, contrariamente a la emergencia estadística y económica que decretó el gobierno de Mauricio Macri en sus primeros días de gobierno, les Fernández decretaron la emergencia sanitaria y alimentaria. Un cambio de prioridades; el saldo de las políticas económicas de corte monetarista, neoclásica o liberal es la crisis social que hoy viven las familias argentinas. Estas políticas económicas fracasaron en el siglo XX, que tuvieron su crisis económica en 1929, Keynes en su momento delineo una crítica que revuela desde el fondo de la historia y que podríamos caracterizar adecuadamente lo que paso entre 2016-2019. El pensamiento neoclásico se basa en el libre comercio, el darwinismo económico y el individualismo.

Segundo, el enfoque de la economía política desde el cooperativismo, muy organizado en las economías regionales. El mito de la industria eficiente e ineficiente quedo desterrado, la industria (con alta tecnología y artesanal bajo en capital intensivo) tiene que asegurar puestos de trabajo. El mercado interno como horizonte en una conjunción de “industria, recursos naturales y servicios” como circulo virtuoso. Crear cooperativas de servicios. La participación de los movimientos sociales para el proceso de inclusión social, es clave.

Tercero, el presupuesto 2020 sujeto al resultado de la negociación de la deuda externa. La recuperación de la soberanía en la confección de un presupuesto con incentivos para producir y no especular, sintetizado en “para pagar, hay que crecer”.

Cuarto, la obra pública que incluya el desafío ecológico, pensando en el habitad y la vivienda.

Quinto, los fondos reservados –AFI- serán para financiar el plan contra el hambre. Creacion del consejo económico social permanente.

Sexto, el presupuesto de $9.000 millones destinados a pauta se distribuirá a través de instituciones y no de “periodistas”.

Séptimo, pacto educativo nacional y la participación del movimiento obrero en la modernización y transformaciones que sucedan en la industria.

Estos primero siete puntos podrían ser una síntesis apretada del cambio de gobierno. El pan como sustento de la democracia es central y vital para el conjunto de la sociedad, un litro de leche cuesta lo mismo que un litro de nafta, la producción total de carne vacuna se destinaba al mercado externo en 2015 sólo un 7%, para el año 2019 el mercado externo llego a representar el 27%; este proceso fue acompañado por la caída del consumo per cápita 50 kg por persona, el más bajo de la historia. En 2015 cada argentino consumía 58 kg.

Volviendo al pan como sustento de la democracia, en el último quinquenio, Argentina duplicó la producción de trigo y triplicó sus exportaciones. Las distintas modificaciones ponen sobre la mesa la tensión sobre que priorizar, el consumo interno o productos de exportación. Para la campaña 2019/20 se espera que la tendencia se profundice, alcanzando el volumen de cosecha y despachos al exterior más altos de su historia.

Lo que vuelve a estar en juego es la discusión los alimentos baratos para el conjunto de la sociedad donde algunos sectores, con negocios en el exterior, deberán sentarse y justificar porque la exportación cuando hoy hay una emergencia alimentaria. Para tener una magnitud del desafio que tiene por delante el gobierno son que el sector económico que estuvo en tensión en 2008 y que fue beneficiado por la desregulación del comercio exterior y las devaluaciones sucesivas, hoy muestra esta realidad económica, que no es un dato menor, entre la repartición de capital y trabajo en el agro: el trabajo 27% (2016) y 9,3% (2019); el capital 60% (2016) y 85% (2019) según los datos del Indec. Se suma que no es el sector que más aporta el crecimiento económico, aporta al mismo nivel que el sector de la construcción. En términos de empleo esta primero el comercio, la construcción, la industria manufacturera y en cuarto lugar el agro.

Adam Smith decía justamente que lo fundamental de la manufactura es que da lugar a subdivisiones de trabajo, en cambio el agro no. En el caso argentino el agro, principalmente de exportaciones, tiene una ventaja sobre otros sectores, y es su desarrollo tecnológico y organización industrial altamente vinculada a los puertos y terminales de exportación, dónde además cuentan con capacidad de almacenaje. List, economista alemán decía, un sastre no es la nación ni la nación es un sastre, quería decir que ningún sector económico puede estar por encima del gobierno, el gobierno es articuladores de las fuerzas productivas para el desarrollo del conjunto de la sociedad.

*Economista

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