Los primeros en llegar y los últimos en irse,  ¿verdad?

Es la simple razón de por qué tantos empleados son reacios a realizar un cambio hacia un nuevo trabajo - entendible en un contexto económico tan incierto-. Abundan las historias traumáticas en las que un colega entró en una nueva compañía, y fue despedido a pocos días de su ingreso. Se trata de una evidencia anecdótica de un mercado de trabajo que está virando lentamente en muchos mercados alrededor del mundo. También es uno de los desafíos más grandes para los empleadores que están a la caza de los mejores talentos.

Pero, para citar a Bob Dylan: “Los tiempos están cambiando”

La pandemia puso bajo testeo una de las condiciones contractuales más aceptadas de trabajo. El período de prueba es, como el término lo indica, el período de tiempo en el comienzo de un empleo,donde un nuevo empleado puede ser despedido con poca o ninguna justificación. Solía ser normal incluir los tiempos de prueba – típicamente de 3 meses de duración, pero también de 6 meses- dentro de cualquier nuevo contrato de trabajo. Pero esto significa que el nuevo empleado no tiene seguridad de trabajo en todos esos días.

El tiempo de prueba fue generalmente visto como importante para ambas partes. Por un lado, ayuda a los empleadores a estar seguros de haber tomado la decisión correcta de contratar a alguien, permitiéndoles actuar rápidamente en el caso de sentir que el nuevo ingresante no es acorde para el trabajo. Para el empleador, esto reduce el gasto de seguir tomando ingresantes que no son una buena incorporación y les permite reemplazarlos rápidamente. Y para los empleados también, ya que ellos pueden abandonar la compañía si sienten que el puesto no es acorde a lo que ellos  querían para su carrera, o si hay enfrentamientos personales, o el trabajo simplemente no era lo prometido.

No obstante, el fin de este período también deja expuestos y vulnerables a los empleados. En algunos mercados estamos viendo que una pequeña, pero creciente, cantidad de ellos negocian con sus nuevos empleadores para evitar completamente su período de prueba. Para los empleados, esto es suficiente para “saltar del barco”, y a los empleadores les permite atraer el mejor talento para su firma.

Por el otro lado, cabe mencionar que el mundo del trabajo está cambiando – y a una velocidad vertiginosa. Las compañías globales (como HSBC, Mondelez y Barclays) anunciaron sus intenciones para reducir la cantidad de oficinas que necesitan en centro de la ciudad. Nuestro propio informe muestra que el 60% de los empleados en la actualidad no consideraría un trabajo que provea de menos flexibilidad que el que tiene hoy. Entonces, es claro que dónde y cómo trabajamos es la mayor transformación desde la revolución industrial. Sin embargo, no es sólo como trabajamos, sino cómo somos dueños de nuestras propias carreras lo cual también está siendo revolucionado.

Los empleados se están sintiendo envalentonados y están empezando a hacer demandas que eran inimaginables algunos años atrás. El mensaje para los empleadores por parte de una nueva generación más segura y empoderada de empleados es simple: si vos me querés, yo quiero que me quieras, y te comprometas con mi empleo desde el comienzo.

Entonces, mientras que la pandemia continúe, y las nuevas maneras de trabajo, reclutamiento y el equipo esté establecido, aquello que habíamos visto como “normal” y que aceptábamos sin cuestionar, están siendo revisadas muy de cerca. La pandemia del COVID-19 significó que esto, al menos por ahora, es un mercado de empleados.

Si los empleadores quieren buscar afuera el mejor talento, entonces será preciso que tengan cuidado: los empleados están teniendo más poder para la toma de decisiones– y el período de pruebaestá en la línea de fuego.

 

* Director Comercial de Alight Solutions en Argentina