Semanas atrás el Congreso aprobó la Ley de Solidaridad Social propuesta por el presidente Alberto Fernández, una "megaley" que, además de establecer la emergencia nacional en varios sentidos, facultó al Ejecutivo a cobrar más impuestos, decidir los aumentos jubilatorios y renegociar la deuda pública. Durante el proceso de su tratamiento y aprobación observamos a numerosos actores sociales, tanto legisladores opositores como comunicadores, referirse al "ajuste" que la nueva ley generaría sobre los sectores medios. El presidente, en tanto, replicó que "la clase media se va a ver beneficiada" por las medidas que está impulsando.

¿En qué situación queda la clase media considerando estas medidas? Para ello deberíamos analizar, por una parte, la mayor presión impositiva que los sectores medios deberán soportar debido al aumento de impuestos. Por otra, debemos también considerar el ahorro que algunas medidas generarán y el efecto positivo que tendría sobre la clase media una reactivación económica.

Presión impositiva

La Ley de Solidaridad Social estableció un incremento de los ingresos fiscales para 2020. Entre los más relevantes se encuentran los mayores derechos de exportación, el aumento de la alícuota de Bienes Personales, y el nuevo impuesto PAIS sobre ahorro y gastos en moneda extranjera. Si bien estos aumentos impositivos apuntan a la clase alta, los sectores medios también se verán impactados en buena medida por estos incrementos. La mayor recaudación de Bienes Personales, estimada por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en 0,3% del PBI, recaerá mayormente sobre la clase alta en virtud de la mayor imposición sobre bienes en el extranjero.

La clase media, en tanto, se verá beneficiada por el aumento del mínimo no imponible de 1 millón a 2 millones de pesos para este año. Se calcula además, que el impuesto PAIS tendrá un impacto acotado. Si consideramos las personas en condiciones de comprar moneda extranjera, de acuerdo con datos del Banco Central, se trata de un 8,5% de la población económicamente activa en el país, en tanto que las personas que viajan al extranjero rondan el millón, esto es, alrededor del 4% de los argentinos. Si bien es atendible que buena parte de estos afectados pertenecen a sectores medios, en cualquier caso, se trata de una porción muy minoritaria de los mismos. Para finalizar, sí tendrá un impacto el impuesto PAIS aplicado sobre el pago de plataformas y servicios en el exterior, que alcanza a una mayor proporción de los sectores medios, y cuya alícuota fue morigerada a 8% con el objeto de minimizar dicho impacto, que puede estimarse en un 0,1% del PBI para 2020.

Ahorro

Los mayores ingresos fiscales que el Estado percibirá tras la sanción de la Ley de Solidaridad tendrán destinos específicos que beneficiarán, en mayor medida, a los sectores más vulnerables. En menor cuantía la clase media también se verá beneficiada por estas medidas adicionales. El principal ahorro directo refiere a la prórroga en el congelamiento de tarifas de servicios públicos por 6 meses más, junto con la moderación en los aumentos en combustibles, lo cual representa un esfuerzo fiscal que ronda el 0,3% del PBI, y que beneficia directamente a sectores medios en este rubro que representa en promedio no menos del 25% de su gasto mensual.

En cuanto a la situación de los jubilados y jubiladas, el bono de hasta $10.000 otorgado impactará positivamente en algunos hogares de sectores medios alcanzados por más de un haber, un sector que vio mermado en casi un 20% sus ingresos en términos reales en los últimos 4 años y se vio obligado a endeudarse con la propia ANSES. La reducción de la tasa de interés y el período de gracia otorgados a aquellos beneficiarios que tomaron préstamos también son una noticia positiva para el sector. En adición a ello, la reducción del 8% en el precio de los medicamentos resulta también un aumento del ingreso disponible para la clase pasiva. Quedará pendiente por establecer el aumento en términos reales para aquellos jubilados con haberes más altos, quienes también vieron afectados sus ingresos durante el gobierno de Macri, y una nueva fórmula de movilidad que fije en el tiempo las mejoras de esta ley de emergencia.

Adicionalmente, la Asignación Universal por Hijo se vio incrementada por un bono de $2.000 en diciembre. Esta asignación beneficia a los sectores medios puesto que se verificó un aumento del 10% en los inscriptos al régimen de Monotributo en los últimos 4 años, dato que contrasta con la destrucción de empleo asalariado privado.

Por último, debemos mencionar la situación de los trabajadores. La baja en las tasas de interés que comenzó a ejecutar el Banco Central contribuirá a reducir este costo tanto para los trabajadores que, merced a la reducción de sus salarios reales o la pérdida de su empleo, se endeudaron para cubrir las necesidades de sus familias, como para las empresas que busquen contratar más empleados. La decisión de duplicar las indemnizaciones por despido por 6 meses ayudará a brindar la necesaria estabilidad en el empleo para los trabajadores hasta superar la situación de emergencia actual. Asimismo, se espera por la definición del importe de un bono para los trabajadores del sector privado, que impactará en hogares de sectores medios con dos o más trabajadores.

Ante un final de mandato de la gestión Cambiemos que trajo aparejada la destrucción de 130 mil puestos de trabajo privados, la retracción del 14% del salario y del 20% de las jubilaciones, aún quedan por definirse cuestiones claves para la clase media durante 2020, tales como las negociaciones paritarias o aumentos de jubilaciones. No obstante, las medidas dispuestas por el presidente Alberto Fernández en el comienzo de su mandato muestran un impacto positivo en una clase media que ha quedado expuesta y en extrema precariedad luego del gobierno de Macri.

*Centro de Estudios Atenea