Durante el 2020 fuimos testigos de una crisis de salud que rápidamente se convirtió en una crisis económica y social, la cual devino en una enorme transformación de la fuerza laboral cuyas consecuencias todavía resultan difíciles de medir.

Mientras que el 93% de las personas modificó al mismo tiempo la forma en la que trabajan, viven y consumen, las empresas aceleraron sus procesos de digitalización a una velocidad y escala que no habían imaginado.

De la mano de estos cambios, muchas compañías cambiaron la posición del área de Recursos Humanos ya que en este terreno desconocido empezaron a aparecer algunas certezas como, por ejemplo, la necesidad de dar un enfoque nuevo a la manera de gestionar el talento. Mientras que hace tan solo tres años los empleadores no proyectaban aumentar sus áreas de RRHH hoy vemos una tendencia a incrementar esas estructuras dotándolas, además, de nuevas tecnologías.

Según nuestra más reciente investigación “Reinicio de la Revolución de las Habilidades: las 3Rs - Renovar, Reaprender, Reorganizar” desde 2020, en Argentina, el 73% de los líderes de Recursos Humanos consultados ve a la salud y al bienestar de los empleados como la prioridad principal, seguida por la necesidad de crear nuevos modelos de trabajo (61%) y en tercer lugar mejorar las habilidades, el aprendizaje y el desarrollo (38%).

Asimismo, los trabajadores comenzaron a valorar más ciertas actitudes de sus empleadores y la confianza se posicionó como el factor más importante en esta relación.

De hecho, según el estudio Edelman Trust Barometer 2021, actualmente los argentinos confían más en sus empleadores (77%) que en el resto de las instituciones, confirmando lo fundamental que se torna la atención y cuidado de quienes integran la organización.

Lo que vendrá

A su vez, según la investigación de ManpowerGroup mencionada anteriormente, para el 2025, se espera que las tareas se dividan por igual entre las personas y las máquinas, mientras que 97 millones de nuevos empleos surgirán en la Inteligencia Artificial (IA), la economía verde y la economía del cuidado. Frente a este futuro, el mayor desafío de las áreas de Recursos Humanos será lograr que el talento de las organizaciones pueda acompañar la transformación mediante un aprendizaje ágil y continuo en donde las capacitaciones tenderán a ser más breves, con contenidos aplicables y concisos, que puedan ser relevantes en el corto plazo.

Pero no todo será responsabilidad de quienes gestionan el capital humano. Si hasta no hace mucho el conjunto de habilidades de una persona podía asemejarse a las primeras bicicletas, en donde la rueda enorme simbolizaba las capacidades técnicas y la más chica las competencias blandas, hoy avanzamos a toda velocidad a un modelo más parecido a bicicletas de alta competición donde aptitudes técnicas y humanas tienen la misma importancia y eso requiere de una gran predisposición personal para incorporar rápidamente nuevas habilidades de comunicación, trabajo en equipo, priorización del tiempo, adaptabilidad, pensamiento analítico, toma de iniciativa, curiosidad y empatía.

Por lo tanto, si bien las competencias técnicas son importantes, las humanas son las que generarán empleabilidad y resiliencia a largo plazo y son las que continuarán promoviendo la curiosidad de un individuo por el aprendizaje y desarrollo.

(#) Director General de ManpowerGroup Argentina