Cuando en julio del año pasado publicábamos en el portal LetraP una opinión sobre el saldo de la reunión del G-20 en Hamburgo, alertábamos sobre la dificultad de la organización local de esa impresionante cumbre internacional en la Misteriosa Buenos Aires .

Sin la presencia de militantes verdes de altos recursos, que con sus euros y dólares pueden ingresar al suelo argentino sin visas ni limitaciones fronterizas importantes, pero con el condimento de la contracumbre liderada por Cristina Fernandez, nos acercábamos pacíficamente al feriado para la ocasión del 30 de noviembre.

Fatalmente destinados al éxito, la ministra de Seguridad nos invita a disfrutar el fin de semana largo, se detecta un presunta célula de Hezbollah y, aparece el ARA San Juan.

La primera observación solo se inserta en el marco de nuestra política vernácula. La oposición, en un estertor de su larga convalecencia, descubrió que la formula del Gobierno para imponer la mayoría en Diputados a la hora de elegir los anteriores representantes ante el Consejo de la Magistratura le era ahora beneficiosa, y así mejoró el reparto de fuerzas en ese estratégico organismo. Pero como consecuencia de sus divisiones ideológicas no pueden conformar un gabinete en la sombra para responderle a la invitación al feriado peronista de Bullrich.

Los otros dos temas son efecto típico de la imprevisión presupuestaria. Sin caer en las vergonzosas y simplistas conclusiones del periodismo afecto a las grandes tramas conspirativas (que deberían repasar El Cementerio de Praga, de Umberto Eco), todo lo que rodea a la falta de recursos económicos - y por lógica consecuencia, tecnológicos y de recursos humanos- para la lucha antiterrorista se hace mucho más notorio cuando la sospecha de alguna conexión internacional aparece en el periodo de colaboración internacional de los órganos de seguridad de los 19 huéspedes y de los vecinos limítrofes.

Lo del ARA San Juan está en ese capítulo. El apoyo internacional del año pasado , la solidaridad de Trump, Putin y toda la orquesta mundial duró lo que previeron sus respectivos presupuestos de solidaridad. La contratación de la empresa responsable del hallazgo llega de la mano de la presión pública. La falta de mantenimiento y de nuevo equipamiento de las Fuerzas Armadas, su plan de desarrollo y actualización de las hipótesis de conflicto, siguen a la espera, quizás, de que en el 2020 no quede ningún militar en actividad ingresado antes de 1984. Low Food. Menú Porteño.