Los regímenes para pequeños contribuyentes como el monotributo están dirigidos a simplificar la relación fisco-contribuyente. Los regímenes simplificados representan una relación en la que todos ganan. A las administraciones tributarias les permite gestionar a bajo costo a una proporción significativa de los contribuyentes que, por sus características, aportan una parte poco relevante de la recaudación. A los sujetos contribuyentes les facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias, al disponer de trámites sencillos para la determinación de la contribución y el correspondiente pago.

Los regímenes simplificados surgieron como parte de una nueva concepción del tratamiento tributario a los pequeños contribuyentes, donde no sólo se considera el aspecto recaudatorio sino también las políticas tendientes a la inclusión social. Originalmente, fueron pensados como una herramienta para combatir la informalidad, al constituirse en etapas intermedias entre la informalidad y la formalidad.

Por otra parte, este tipo de regímenes son proclives a ser utilizados para la realización de maniobras fraudulentas de quienes buscan ocultarse del fisco inscribiéndose en este tipo de impuestos. Este es un aspecto sobre el cual hace énfasis el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso.

El proyecto oficial que será tratado en las sesiones extraordinarias interviene sobre tres planos:

  • 1. Procura aliviar la carga de los contribuyentes excluidos del Régimen Simplificado que al pasar al Régimen General acumulan deudas fiscales muy difíciles de afrontar. Es importante tener en cuenta que en muchos casos el tiempo transcurrido entre la causal de exclusión y el momento en el cual el contribuyente toma conocimiento que incumplió algún requisito para continuar siendo monotributista puede ser mayor a un año. En estos casos, el contribuyente suele no tener la capacidad financiera necesaria para afrontar la carga tributaria consecuencia de la exclusión.
  • 2. Genera un puente entre el Régimen Simplificado (RS) y el Régimen General (RG), con la intención de resolver uno de los problemas más complejos del monotributo: la diferencia de la carga tributaria entre ambos termina actuando como una traba para que los contribuyentes asuman la transición entre ambos regímenes. Los beneficios asociados al puente son mucho más extensos (beneficios fiscales por tres años) para aquellos que pasen voluntariamente al RG, con el objetivo de inducir al contribuyente a no esperar a ser detectados por la AFIP para cambiar de régimen. En definitiva, se intenta igualar (mediante reducción proporcional del IVA y del Impuesto a las Ganancias) los montos a pagar entre el RS y el RG, en especial si el contribuyente decide voluntariamente la transición.
  • 3. Resuelve un problema transitorio de actualización del monotributo durante 2021, como consecuencia de la suspensión del índice de movilidad previsional, que es el previsto en la normativa vigente para su actualización. En este aspecto, además, el proyecto contempla la forma de resolver la actualización retroactiva al primero de enero minimizando los inconvenientes que podría acarrear a los contribuyentes.

Para qué se promueven las modificaciones del monotributo

El paso del Régimen Simplificado al Régimen General tiene un primer inconveniente que es de orden administrativo: el contribuyente pasa de efectuar un pago mensual mediante un trámite sencillo a la presentación de Declaraciones Juradas de IVA y Ganancias con presentación de documentación mensual y demás requerimientos.

El otro inconveniente es el salto que suele originar el paso de un Régimen a otro en cuanto a los montos a pagar en materia de impuestos (y contribuciones a la seguridad Social, en su carácter de Autónomo).

La mayor complejidad administrativa y el salto en la obligación actúan como un incentivo para el contribuyente a procurar mantenerse en el monotributo, muchas veces mediante la subdeclaración de ingresos.

A su vez, cuando la AFIP detecta un contribuyente del Régimen Simplificado que se excede por los parámetros físicos o los ingresos brutos lo excluye y por tanto pasa al Régimen General. Los contribuyentes que son excluidos habitualmente por cruces sistémicos relacionados a facturación asciende a 20.000 contribuyentes al año (menos del 1% del total del RS). Sin perjuicio de ello, existen otros motivos a contemplar como el valor del alquiler, la energía consumida, el precio de las unidades vendidas, etc.

En tal sentido, en reiteradas oportunidades la exclusión fuerza al sujeto a pasar a la informalidad por el monto de la obligación determinada por el tiempo transcurrido.

¿Cómo se hace?

El proyecto remitido al Congreso contempla:

a) Suspender durante el 2020 las exclusiones del monotributo que no sean por el monto de Ingresos Brutos (facturación), tales como monto de alquiler, consumo de energía, etc.

b) Cuando el contribuyente se excedió en la facturación en hasta un 25% (inclusive), tiene la opción de quedarse en el monotributo, pagando un recargo y pasando a la categoría máxima de su actividad (H si es servicios y K si es venta de cosas muebles).

c) Si facturó más de 25% pasa al RG y se presumen gastos para reducir la carga tributaria del período entre que se originó la causal de exclusión y la actualidad, con el objetivo de reducir la obligación.

d) Si el contribuyente se pasó voluntariamente al Régimen General y facturó hasta un 25% más que el tope, puede volver a ser monotributista, premiando al contribuyente cumplidor.

Se establece un régimen permanente que le permite al contribuyente que pasa del RS al RG a utilizar como crédito fiscal los originados en las compras realizadas en los 12 meses anteriores al momento en el cual suceda dicho pase.

Los contribuyentes que pasen voluntariamente al RG tendrán un beneficio adicional que consiste en una reducción del saldo deudor en el IVA que será: del 50% el posterior al pase de régimen, del 30% el siguiente y de 10% el siguiente. Así, el contribuyente que pasa voluntariamente tiene 4 años de beneficio: el 1ro puede utilizar las compras de los 12 meses previos; el 2do el 50% de IVA; el 3ro el 30% de IVA y el 4to el 10% de IVA.

A quiénes benefician las modificaciones

A todos los monotributistas porque establece un régimen permanente que hace menos gravoso pasar del Régimen Simplificado al Régimen General.

A los monotributistas que hubieran sido excluidos de este impuesto durante 2020 y se los “perdona” por única vez.

A la administración tributaria que va a disponer de mucha más información sobre las operaciones entre monotributistas y responsables inscriptos de IVA, porque se incrementa el control por oposición.

Cuál será la fórmula de actualización del monotributo para 2020

El índice de actualización no se modifica, es el de Movilidad Previsional. Pero sucedieron dos cuestiones que generaron la necesidad de intervenir sobre este aspecto. Por un lado, en 2020 estuvo suspendido el índice de movilidad previsional; en consecuencia, el proyecto prevé, transitoriamente, utilizar “con efectos a partir del 1° de enero de 2021, la variación del haber mínimo” (texto del art. 15 del proyecto de Ley) que fue del 35,3%. Así, todos los componentes se actualizarán, en caso de aprobarse la Ley, en un 35,3% durante 2021.

Por el otro, el índice de movilidad previsional seguirá rigiendo a partir de 2022, pero con la nueva fórmula que recupera los parámetros de la vigente entre 2008 y 2017, prevista en la Ley 27.609 recientemente promulgada.

*Economista - AFIP