Se ha conocido el resultado del balance cambiario, es decir, la relación entre ingresos y egresos de dólares. La variación de reservas internacionales aceleró en mayo respecto a abril, manteniéndose en terreno negativo por tercer mes consecutivo: -USD 902 M.  Este resultado se explicó por el rojo que evidenciaron tanto la cuenta corriente (-US$322) como la cuenta capital y financiera (-USD581 M). 

La cuenta corriente resultó deficitaria por segundo mes consecutivo. El resultado fue de USD558 M menos respecto a un año atrás, explicado principalmente por una gran desaceleración del superávit comercial, insuficiente para contrarrestar el déficit en la cuenta de servicios y de ingresos primarios. La salida neta en concepto de intereses en mayo fue de USD627 M.  

La balanza comercial cambiaria, es decir, el comercio de bienes registró un superávit de USD316 M en mayo. Resultó 88% más bajo que un año atrás. 

Crisis del Covid-19 y su impacto en el dólar

Los efectos negativos generados por la crisis del Covid-19 continúan impactando sobre el resultado comercial. En mayo el cobro por exportaciones disminuyó 27% interanual. No obstante, la leve mejora del balance comercial respecto a abril se explica por una desaceleración en el pago de importaciones que se ubica en 32% respecto a un año atrás (vs 46% en abril).

A pesar del comportamiento contractivo en las exportaciones y positivo en las importaciones, la balanza comercial se mantiene en terreno positivo desde hace 26 meses.

La balanza de servicios arrojó en mayo un déficit por USD 16 M, lo que representa una caída del 98% interanual. El resultado se debió en gran parte a los egresos netos por Turismo (USD 97 M), donde se encuentra el gasto de tarjetas en el exterior, y por Fletes (USD107 M), que fueron casi compensados por ingresos netos de Servicios empresariales, profesionales y técnicos (USD 167 M).

Dólar tarjeta y dólar ahorro

Sin embargo, el resultado es prácticamente nulo debido a que la balanza de turismo continúa en niveles mínimos producto del cierre de fronteras debido a la pandemia del coronavirus y del impuesto PAIS que desincentiva las compras al exterior. Respecto a un año atrás, el gasto neto en pasajes y turismo se redujo un 79%, siendo el saldo deficitario en USD 97 M

Desde el otro lado, la cuenta financiera registró egresos netos por USD 581 M (USD507 M más que el mes anterior). El resultado se explicó por egresos principalmente en concepto de Préstamos financieros, títulos de deuda y líneas de crédito (USD751 M) y por Formación de Activos Externos (dolarización) del sector privado no financiero (USD556 M). Además, se le suma la salida en USD715 M en concepto de Otros movimientos netos. Los egresos fueron parcialmente compensados por la Formación de Activos Externos del sector financiero (PGC) en USD1.020 M.

Se mantiene en niveles bajos debido al cepo que restringe la compra y el giro de divisas. Sin embargo, el resultado aceleró respecto a abril (USD183 M) como consecuencia de la aceleración de la compra neta de billetes por USD414 M (vs USD103 M). 

¿Qué esperamos?: comercio, petróleo y deuda 

La cuenta corriente seguirá golpeada fundamentalmente por menores ingresos de divisas en la balanza comercial, debido al brusco efecto contractivo que significó la crisis sanitaria del coronavirus y a la consecuente caída en las exportaciones. Sin embargo, esto será compensado por la retracción de las importaciones en un contexto de caída del comercio mundial y por el impacto positivo de la caída del precio del petróleo

Las mejoras que se esperaban en la cuenta de servicios a partir de la incorporación del impuesto PAIS serán opacadas por un menor turismo receptivo, en medio del cierre de fronteras y de la crisis global que provocó la pandemia. Sin embargo, en la medida que los egresos caigan por encima de los ingresos, podría comenzar a revertirse el rojo de la cuenta.

Los mercados internacionales de deuda se mantendrán cerrados este año, por lo que no esperamos mayores ingresos por la cuenta financiera. La formación de activos externos se mantendrá en niveles muy bajos debido a la continuidad de los fuertes controles cambiarios que podrían verse profundizados, más trabas al acceso al dólar.

*Guido Lorenzo es economista, docente y director de la consultora LCG.