ESCENARIO POLÍTICO

Un país dividido en tercios, con deudas y desafíos

El resultado de las primarias dejó a las dos alianzas políticas que se disputaron la supremacía en los últimos quince años frente a sus propias debilidades. Un candidato con una estuctura precaria y un discurso agresivo interpretó a un sector de la sociedad que era más amplio que lo que vaticinaban. En las primeras horas posteriores al impacto se barajó un combo de voto bronca, desencanto y malestar por las internas que expusieron tanto en Juntos por el Cambio como en Unión por la Patria, presos de las tensiones intramuros que fueron más ruidosas que las propuestas.

Los 7 millones de votos que obtuvo Javier Milei (más mérito de él , que de una fuerza sólida) pueden confirmar un corrimiento hacia la derecha, pero también puede expresar un voto castigo que debe verificarse en octubre, cuando se juegue la elección general.

Es cierto que frente a ese desafío, Milei se convirtió en un ganador inesperado desde los dos ángulos numéricos posibles: fue el más votado en forma individual y también la fuerza con más apoyo. Desde ese lugar, es probable que consiga retener lo conseguido.

En Juntos por el Cambio hubo una sobreescenificación de unidad: Patricia Bullrich convocó al rival vencido al escenario, Horacio Rodríguez Larreta; al vice Gerardo Morales, y a Martín Lousteau, que perdió contra Jorge Macri por la candidatura porteña. Para que no queden dudas, de todos modos, el primer agradecimiento de Bullrich fue para Mauricio Macri. Las fuertes diferencias entre la candidata y Larreta alimentan la especulación de que puede haber una fuga de votos de quienes optaron por el jefe de Gobierno porteño.

Unión por la Patria sufrió heridas mucho más profundas, con el agregado de que es la fuerza gobernante de un país en crisis y que, además, parece tener más divisiones internas exacerbadas por la desazón de los datos: de los 6,3 millones de votos totales, 1,3 millón lo obtuvo Juan Grabois, quien no ocultó sus grandes diferencias con Massa.

Las PASO dejaron un escenario de tercios casi perfecto, con solo 3 puntos porcentuales que separan al primero del tercero. Un "trabado" político que empezará a desanudarse a partir de hoy.

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