Acuerdo con el FMI y crecimiento económico: sin ajuste no alcanza; con ajuste ¿no se puede?
Especial para BAE Negocios
Cuando el ministro de Economía Martín Guzmán presentó en Casa Rosada la estrategia diseñada para acordar con el Fondo Monetario Internacional (FMI), blanqueó el principal escollo que impacta de lleno en las internas del Frente de Todos: "El organismo plantea un programa de ajuste que con alta probabilidad detendría la recuperación económica que Argentina está viviendo", alertó el funcionario.
Bajo el mismo tono se pronunció hace días Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía y mentor del ministro Guzmán: "A esta altura, todos deberían saber que la austeridad fiscal es contraproducente".
En cambio, representantes del Goldman Sachs, el banco de inversión más poderoso a nivel global, aseguraron que un acuerdo "light" entre Argentina y el FMI está "condenado al fracaso" y que los argentinos deben "hacerse cargo del ajuste necesario para crecer".
Con posiciones encontradas y un profundo debate entre líneas, hace dos años que la discusión con el organismo se sitúa en el centro del plano local y se va expandiendo dentro de la comunidad internacional, atentos a la letra chica que implicaría pagar el préstamo que condiciona el 60% de la cartera del Fondo.
En ese sentido, Argentina ya sentó posición respecto de un eje central: la consolidación del equilibrio fiscal. Guzmán aseveró que ajustar para acordar no es una opción viable: apuesta a que la recuperación de la actividad económica promueva la recaudación y que mayores exportaciones del sector hidrocarburos, electromovilidad, minería, agroindustria, biotecnología, industria forestal, pesca y economía del conocimiento puedan generar las divisas necesarias para un nuevo esquema de pagos. El FMI, en tanto, pide un ajuste sine qua non para estrechar las manos.
Cuánto ajuste soporta la economíaEl último round define: sin ajuste no alcanza- versus- con ajuste no se puede. En un país orientado al crecimiento, pero con 40,6% de pobreza, salarios 27% más bajos que en 2017 y 50% de inflación, ¿cómo puede impactar la propuesta del Fondo en los ejes vertebrales de la economía?
"Para poder proyectar la continuación del crecimiento será necesario implementar reformas estructurales que alienten la inversión privada y la creación de empleo formal. No sé si el gobierno está dispuesto a contemplarlas y eso resta confianza al programa", señaló Héctor Torres, el ex representante de la Argentina ante el directorio del FMI. En su última presentación, Guzmán solo hizo alusión a reformas vinculadas a una estructura impositiva más progresiva y fortalecer la lucha contra la evasión y mencionó que un ajuste retrae la actividad, por lo que el consumo, y por tanto el empleo, se verían afectados.
Sobre la necesidad de pensar por dónde el Gobierno podría reducir sus márgenes de gasto, Torres le respondió a BAE Negocios: "El déficit fiscal se explica fundamentalmente por el gasto previsional. Si lo que más crece es el empleo informal, los subsidios y los planes, entonces un recorte en el gasto puede ser la única forma de llegar al equilibrio". Sin embargo, también reconoció que la estrategia "puede ser políticamente desestabilizante"
Héctor Torres: "Si lo que más crece es el empleo informal, los subsidios y los planes, entonces un recorte en el gasto puede ser la única forma de llegar al equilibrio"
Por más que el equilibrio de las cuentas fiscales esté en el top de prioridades para el Fondo, la discusión sobre el nivel de gasto estatal y su uso en clave de asistencia social es reivindicada en el plano geopolítico, en un contexto donde el Gobierno de Estados Unidos decidió responder a un escenario global adverso con grandes paquetes de estímulo para preservar el empleo y el consumo. En esos términos, el titular del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), José Ignacio De Mendiguren aseguró que "no se puede romper el contrato social por garantizarle a los acreedores que van a cobrar".
Sin embargo, para Dina Sanchez, secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), ese contrato ya está roto: "Aunque la macroeconomía haya mejorado, las certezas para los sectores más humildes no aparecen. Hay más de 8 millones de personas que son parte de la economía excluida del mercado formal y que no perciben ningún tipo de ayuda del Estado. Pedimos un salario universal, no tuvimos respuesta y ahora cualquier acuerdo con el FMI va a tener consecuencias negativas. Más de dos generaciones van a estar condicionadas no por un problema de deudores, sino de estafadores y estafados", lamentó la dirigente.
El peso de los subsidiosPor otro lado, para Miguel Fernández Pastor, ex director del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social, tocar las jubilaciones y pensiones en pos de acordar con el Fondo "es letal" ya que el trasfondo de políticas neoliberales, como ajustar el sistema para no depender del financiamiento del Tesoro, modificar la fórmula de movilidad o elevar la edad mínima de jubilación "es lograr la privatización de la seguridad social" y que no se concretó solo porque Mauricio Macri perdió la reelección. Ya las jubilaciones cayeron un 27% entre 2017 - 2021, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Otro ítem decisivamente influyente en el marco de negociación es el esquema tarifario, por su peso en las planillas.
Actualmente, los subsidios energéticos contemplan casi el 2% del Producto Interno Bruto (aprox 10 mil millones de dólares) y la intención del Gobierno es reducirlo a 1,5% del PIB en 2022, a través de la caducidad de la Resolución 46 ( 600 millones de dólares de ahorro), la construcción de gasoductos y la segmentación tarifaria, que alcanzaría inicialmente a 500 mil usuarios y podría ser lanzada próximamente, según fuentes cercanas a la Secretaría de Energía.
De todos modos, Nicolás Pertierra, jefe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, advirtió que el recorte está al límite: "No veo forma de achicar los subsidios más de 0.5%. Llevarlos al 0% implicaría aumentos -al menos en lo eléctrico- del 300% en el AMBA para todos los usuarios y en gas por arriba del 100%." Por lo pronto, la actualización para este año estará entre el 17% y 20%, sin acompañar la inflación del 50%, proyectada por consultoras.

