La nueva variante del coronavirus, llamada Ómicron y cuyo origen proviene de Sudáfrica, tiene en alerta al mundo entero. Autoridades científicas están investigando sobre la eficacia de las vacunas disponibles, con el fin de contrarrestar la transmisión de una nueva versión del virus chino.

Hace diez días, Angelique Coetzee, médica sudafricana, alertó a las autoridades sanitarias respecto a este "cuadro clínico que no coincide con el de la variante Delta". Días después, el 25 de noviembre, investigadores sudafricanos anunciaron que habían identificado la variante B.1.1.529, denominada al día siguiente Ómicron por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tiene múltiples mutaciones y es mucho más contagiosa que otras variantes.

Tal es así que, Coetzee, quien además es la presidenta de la Asociación médica sudafricana, dio su primer panorama sobre la situación. Atendió a treintena pacientes con Covid-19, infectados por la nueva variante Ómicron y, a día de hoy, solamente presentan "síntomas leves" y por ahora están pasando su convalecencia sin necesidad de hospitalización.

"Lo que los llevó a consultarme" en Pretoria "fue (sobre todo) por una gran fatiga", señaló Coetzee a la agencia de noticias AFP.

En su mayoría se trataba de hombres menores de 40 años, de los cuales poco menos de la mitad estaban vacunados. Además de la enorme fatiga, sufrían dolores musculares, una tos seca o "picazón en la garganta", añadió. Sólo unos pocos padecían una fiebre baja.

Ómicron, la nueva variante del Covid-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la nueva mutación del coronavirus como una "variante de preocupación", categoría más alta dentro del listado de variantes de Covid-19. La misma tiene el nombre de Ómicron, o B.1.1.529, y en Sudáfrica alertaron sobre su aparición el 24 de noviembre.

También fue identificada en Botswana, Bélgica, Hong Kong e Israel. Desde los Estados Unidos y algunos sitios de Europa, anunciaron restricciones a los viajes al contienente africano.

Según indicó la Organización Mundial de la Salud, se trata de una variante que cuenta con 30 mutaciones y un mayor riesgo de reinfección.

Más allá de lo que afirma la OMS, todavía no están claros algunos datos sobre el impacto que podría tener en las personas.