Historias de migrantes venezolanos son relatados por la periodista Carolina Amoroso, que vivió gran parte de su adolescencia en Venezuela . "El libro surgió en primer lugar, por mi historia personal. Viví allí cuatro años de tránsito de la niñez a la adolescencia. Es un país que me marcó y podría decir ya, a esta altura, que es un lugar en mi alma. Por eso, y por mi interés en la agenda internacional (donde, por supuesto, la crisis humanitaria venezolana ocupa un lugar central), comencé hace ya años a seguir de cerca lo que sucede con la diáspora venezolana, que comprende a más de 5 millones de personas hoy", relata la autora a BAE Negocios.

"Conociendo esas historias, me topé con mis propios recuerdos de la Venezuela que era casa y refugio de muchos. Creo conocer y entender lo que aman y añoran. Estando en la frontera colombo-venezolana en febrero de 2019 (en ocasión del frustrado paso de la ayuda humanitaria), vi la cara más desesperada del éxodo. Ahí sentí que era un drama que tenía que debía tener algún registro que tuviera permanencia. Por eso, el libro surgió como una necesidad interna de contar la catástrofe, darles voz a quienes la viven en carne propia y rendirle también mi pequeño homenaje a la venezolanidad que tanto me enseñó", sostiene.

_-¿Es un libro más político o más humano?

_Cualquier libro sobre el presente Venezuela es esencialmente político, en el sentido más profundo del término. Intento contar la catástrofe que ocasionó un proyecto político que cercenó derechos no a través de una mirada ideologizada o distante, sino a partir de las historias de los propios venezolanos, que están muy lejos de la frivolidad que es a estas alturas plantea el debate hiper ideologizado. De lo que hablamos cuando hablamos de Venezuela es de una población reducida a la supervivencia, de un éxodo de personas buscando una vida digna y huyendo de una patria que hoy los expulsa. Hablamos de un régimen que sofoca y aplasta a la población con vejámenes que no pueden sino ser condenados por cualquier país que abrace en serio la bandera de los Derechos Humanos.
 

_ ¿Cómo fue contar la historia de migrantes?

_Ha sido un viaje de reconstrucción para mí. Escuchar las historias de ellos es entender el sentido profundo de la resiliencia. En el fondo, quizás el libro haya sido una gran excusa para hacer una de las cosas que más disfruto: estar con ellos y sentirme un poquito parte de la comunidad que tanto me enseñó. Podría hablarte de Lormys, una abuela que logró traer a tres generaciones de su familia y que, apenas hizo pie en la Argentina, empezó a ayudar a otros compatriotas y armó su propia ONG, Lazos de Libertad. . Está también la historia de Daniel, un escudero de la resistencia, un jovencito que formó parte de esas primeras filas en las protestas que fueron brutalmente reprimidas. Historias de destierro pero también de una esperanza irreverente.
 

_¿Por qué entonces el título?

_Es el nombre de una canción del compositor y cantante de salsa Oscar D'León. Hablando con Willy McKey, una de las mentes más brillantes dentro de los intelectuales venezolanos de la nueva generación, me dijo que Venezuela era algo así como un quebranto bailable y también me hizo notar que en todas las fiestas suena una canción llamada "Llorarás", cuyas primeras líneas dicen: "Sé que tú no quieres que yo a ti te quiera, siempre tú me esquivas de alguna manera". ¿Y no son acaso esas líneas otra forma de contar el drama del destierro?

_¿Qué te gustaría que encuentre el lector?

_ Que se encuentre con todo el caudal de esperanza que hay detrás de estas historias. Y también que pueda aproximarse al drama venezolano a través de lo que viven ellos, quienes lo padecen. Quisiera que quien lo lea encuentre algo de ese salto a lo extraordinario que se produce con la migración, esa capacidad que tiene una comunidad para empezar de nuevo, para construir su identidad aún lejos de casa y al mismo añorar esa tierra a la que siguen honrando todos los días.

                      

_¿Cómo es la supervivencia de un migrante?

_Son esencialmente desplazados. Algunos de ellos han atravesado varios países por tierra hasta llegar a la Argentina. Han pasado el trauma de dejarlo todo atrás y hay que sumar que muchos vienen con la mochila de saber que de ellos dependerá buena parte de su familia en Venezuela. Entonces, apenas llegan, tienen que procurar conseguir rápido los papeles, comenzar a trabajar de lo que sea, y poder guardarse un resto para enviar a quienes están allá pasando verdaderas penurias.
 

_¿Qué es lo que sentís que te une a Venezuela?

_El amor por su gente, la música, la nostalgia por pasar alguna tarde en una de sus playas. Los recuerdos de tiempos de rumbas y bailes y noches perfectas. Ese calor del caribe que es alegría y refugio. Y claro, me une a Venezuela la urgencia de libertad.

Más notas de

Maria Helena Ripetta

Entrevista a Javier Moro: “Los españoles son muy olvidadizos con sus héroes y sus personajes”

Entrevista a Javier Moro: “Los españoles son muy olvidadizos con sus héroes y sus personajes”

Inés Arteta: "A las mujeres no nos ponderan nuestro trabajo sino cómo nos queda la ropa"

Inés Arteta: "A las mujeres no nos ponderan nuestro trabajo sino cómo nos queda la ropa"

Entrevista a Inés Arteta: “A las mujeres no nos ponderan nuestro trabajo sino cómo nos queda la ropa”

“A las mujeres no nos ponderan nuestro trabajo sino cómo nos queda la ropa”

Coco Chanel: la fascinante historia de la creadora de un estilo único

Coco Chanel: la fascinante historia de la creadora de un estilo único

Flavia Fernández y un libro sobre el confinamiento y el descubrimiento: "Escribir me salvó y me hizo reír"

Flavia Fernández y un libro sobre el confinamiento y el descubrimiento: "Escribir me salvó y me hizo reír"

El arquitecto español de Nueva York

La compleja relación de padre e hijo que eligen la misma profesión, también presente en el libro de Javier Moro

Eduardo Berti: "Los libros nos regalan el respiro de sacar los ojos de la pantalla"

Eduardo Berti afirma que "los libros nos recuerdan lo humano en nosotros"

"A mí me mueven las emociones para escribir"

"A mí me mueven las emociones para escribir"

Dalí, en su mundo íntimo convertido en arte

Dalí, en su mundo íntimo convertido en arte

Reynaldo Sietecase: "El peor enemigo de un periodista es el ego"

Reynaldo Sietecase: "El peor enemigo de un periodista es el ego"