El 79% de las personas que habitualmente iban al teatro antes de la pandemia vieron al menos una obra de artes escénicas digitales durante la cuarentena y un 30% lo haya hecho en forma intensiva. Asimismo, el 51% de quienes vieron obras bajo esta modalidad, ya lo había hecho en la etapa prepandémica. Los datos corresponden a un nuevo informe realizado por Fundación Alternativa Teatral, en conjunto con  Enfoque Consumos Culturales, entre diciembre de 2020 y enero de 2021, a fin de indagar en los hábitos y las percepciones del público en este contexto tan inusual. 

Al momento de evaluar la experiencia digital, 6 de cada 10 personas consultadas en la encuesta la calificaron positivamente y se muestran predispuestas a seguir consumiendo artes escénicas digitales en el futuro, sobre todo en aquellas personas que viven por fuera de los centros urbanos o quienes tienen dificultad de acceso a lo presencial.

La muestra estaba conformada por cerca de 3000 casos de personas que asistieron de manera presencial a las salas de teatro independiente en los últimos años antes de la pandemia. El 57% lo hacía con una frecuencia intensiva y el 26% con frecuencia.

Para el 15 de enero de 2021, fecha de finalización de la encuesta, y con una oferta reducida, el 15% de las personas consultadas había asistido a una sala. La mayoría manifestó haberse sentido muy seguro.

El objetivo de la investigación, que fue difundida de manera gratuita como un aporte a la comunidad escénica, fue indagar y analizar los comportamientos y percepciones de los públicos tanto respecto del consumo de las artes escénicas digitales durante el 2020 y las posibilidades de su continuidad, así como también el retorno de las salas a la presencialidad.

Al ser consultados sobre la sensación más recurrente por no haber podido asistir al teatro en cuarentena, la angustia aparece con mayores proporciones entre los públicos más jóvenes: 19% en el rango de 18 a 29 años. A la inversa, la nostalgia crece con la edad de los/as encuestados/as: 65% entre las personas de 50 a 64 años y 71% entre los mayores de 65.