*Enviado especial en Rotterdam

El Festival Internacional de cine de Rotterdam (IFFR) tiene un particular y estrecho vínculo con las cinematografìas emergentes. Si bien al cine de Argentina difícilmente pueda aplicarse esta última calificación, cabe recordar que el germen de lo que se conoció (por última vez, hasta ahora) como Nuevo Cine Argentino (NCA) tuvo mucho que agradecer al acompañamiento y promoción producidos por el festival y por el Hubert Bals Fund (a donde recalará Bero Beyer, hasta la presente edición, director del IFFR).

Aquel vínculo que parecía haberse enfriado un poco recobró nuevo vigor hace un par de años y en esta 49° edición del festival la presencia nacional es tan amplia como heterogénea. En primer término, el cine argentino tiene una importante participación de la contienda por el premio principal (en la Tiger competition) con Piedra sola, primer largometraje de Alejandro Telémaco Tarraf, Si yo fuera el invierno mismo, de la artista plástica, actriz y directora Jazmín López (Leones, 2012), y la coproducción con Brasil y Portugal Desterro, dirigida por Maria Clara Escobar.

De la sección Bright Future forman parte Chaco, coproducción con Bolivia dirigida por Diego Mondaca, Ofrenda, de Juan María Mónaco Cagni, y Los fantasmas, del guatemalteco (graduado en Londres) Sebastián Lojo, coproducción entre Guatemala y Argentina. En la sección Big Screen ya pudo verse la última película realizada por el prolífico autor Marco Berger, figura de referencia en el cine LGBTQ en todo el mundo. Con entusiasmo pero también con algo de inquietud y hasta incomodidad el público se acercó a El cazador, en la que el director de Plan B, Mariposa y Hawaii suma como nunca antes a la habitual tensión homoerótica que recorre toda su obra referencias en las que el despertar sexual se ve atravesado con un tema (tabú) tan poco tratado por el cine nacional como la pornografía infantil.

La embajada argentina se completa con Emilia, de César Sodero y Los que vuelven, de Laura Casabé en la sección Voices, de cuyo apartado relativo a cortometrajes forman parte Circumplector, de Gastón Solnicki y En la plaza oscura, de Nicolás Schujman. En otras secciones aparecen Así habló el cambista, última película (coproducida por Argentina) del genial Federico Veiroj; la emocionante Las poetas visitan a Juana Bignozzi, de Laura Citarella y Mercedes Halfon; Myst, creación de la artista de vanguardia Narcisa Hirsch; la coproducción Blanco en blanco, de Théo Court; Persona 5, de Ulises Conti; La dosis, de Martín Kraut; la coproducción Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, del chileno José Luis Torres Leiva, y Aquí y allá, de Melisa Liebenthal, que competirá entre los cortometrajes en Bright Future. Por último del Rotterdam Lab participarán, por su parte Celosos hombres blancos, de Iván Granovsky e Infanta,de Natalia Garagiola. Mucho y bueno.