Los cuatro años de la Presidencia del estadounidense Donald Trump dejaron un impacto cultural que el magnate neoyorquino marcó a fuego desde el inicio de su mandato a través de su discurso divisivo hasta sus últimos días con el caos de sus seguidores en el Capitolio, por lo que responsables de museos en Reino Unido y Estados Unidos incluirán objetos referidos a su paso por la política para dejar registro y un recordatorio sobre el riesgo a torcerse que corren las democracias.

El Museo de Londres anunció  que exhibirá el inmenso globo con la figura de un Trump bebé, furioso, vestido con un simple pañal y con un teléfono celular en mano, utilizado en la capital británica por primera vez en 2018 para protestar contra los honores previstos para recibir ese año al mandatario en el Reino Unido.

Ya convertido en símbolo de protesta, los detractores del presidente estadounidense volvieron a usar en 2019 al "bebé Trump", una figura inflable de seis metros de altura, en manifestaciones contra un nuevo viaje que el dirigente republicano realizó a Reino Unido.

Sharon Ament, directora del Museo de Londres, institución dedicada a la vida de la capital británica, informó que adquirió el objeto para representar "la ola de sentimientos que inundó la ciudad (...) y capturar un momento particular de resistencia".

Los creadores del globo esperan que exponerlo "recuerde el momento en que Londres se enfrentó a Trump y anime a quienes lo vean a pensar en cómo continuar la lucha contra la política del odio", publicó el diario El País.

El globo se unirá a las colecciones del museo sobre manifestaciones en la capital británica, que incluyen objetos relacionados con el movimiento a favor del voto de las mujeres y carteles utilizados recientemente para protestar contra los recortes en el gasto público.

En tanto, en Estados Unidos, los comisarios del Instituto Smithsoniano hicieron acopio de los objetos hallados tras la estela de escombros que dejó el ataque al Capitolio estadounidense el pasado 6 de enero.

Entre la destrucción que dejó la ira de los seguidores del presidente por un fraude electoral que nunca pudo probar, se hallaron también tesoros museísticos del futuro.

Frank Blazich, comisario del Museo de Historia Americana, fue uno de los especialistas que encontraron valor histórico en estos objetos.

Blazich reunió más de una treintena de carteles, banderas y pegatinas a favor de la insurrección. También halló una placa que con la leyenda "Off with their heads- stop the steal" (Corten cabezas, alto al robo). Incluirían además la placa con el nombre de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, según indicó un artículo del Washington Post. 

"Lo que unos llaman basura yo lo llamo historia", escribió Blazich, quien trabaja para la división que reúne material sobre la historia política en Estados Unidos y las fuerzas armadas.

Su equipo está interesado en los cambios democráticos del país, los derechos políticos, el choque ideológico y el rol de los partidos. En resumen, todo lo que sufrió una terapia de shock durante los cuatro años de Trump en el poder.

El trabajo de los comisarios ayudará a las futuras generaciones a recordar y poner en contexto el violento episodio.

Durante este Gobierno que termina el  miércoles, el equipo de especialistas de la División de Historia Política y Militar del Smithsoniano también documentó y reunió objetos efímeros de las protestas del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan) ocurridas a pocos metros de la Casa Blanca, la marcha de las mujeres de 2017 y 2018 y las manifestaciones de los dreamers (soñadores), jóvenes inmigrantes a las puertas de la Corte Suprema, en 2020.

Las colecciones del Smithsoniano también incluyen objetos de las numerosas manifestaciones en contra del aborto y de los mítines del Tea Party, el grupo de ultraconservadores que en 2010 recorrió varias ciudades para preparar el caldo de cultivo del trumpismo y logró que el Partido Republicano terminara ese mismo año en las urnas con el control demócrata en el Congreso.

Anthea M. Hartig, directora del Museo Nacional de Historia Estadounidense del Smithsonian, al hacer el anuncio hizo referencia a uno de los objetos de historia política más preciados del museo, una pancarta que celebra el resultado de las elecciones de 1800. Señaló que John Adams, quien perdió la presidencia ante Thomas Jefferson, cedió pacíficamente a pesar de la naturaleza "amargamente disputada" de la carrera. "Doscientos veinte años después de que Jefferson tomara posesión como presidente, se reveló la vulnerabilidad de este traspaso legal e histórico", dijo Hartig.